El Ayuntamiento de Ispaster ha puesto en marcha Geuretxea, un recorrido que permitirá a la ciudadanía descubrir, en la palma de su mano, la historia y la evolución del caserío vasco y de otros edificios de interés de la localidad como ermitas, antiguos molinos o palacios.
Esta localidad es un enclave único que permite conocer el caserío vasco desde sus inicios en el siglo XV hasta el día de hoy, puesto que hay algunos de los más antiguos y mejor conservados de Euskadi.
La ruta estará disponible en Wikiloc, y contará con señalización en sus diferentes puntos. Cada uno de los doce elementos patrimoniales dispondrá de un poste con un código QR que permitirá acceder a información específica sobre el edificio a través de vídeos explicativos, locuciones e imágenes en 3D, así como realidad virtual. Asimismo, una webapp permitirá acceder a esta misma información.
Sumergirse en la historia a través de recursos digitales
La alcaldesa de Ispaster, Garbiñe Sáenz de Buruaga Garralda, ha destacado la importancia de poner estos recursos a disposición de la ciudadanía y de facilitar que puedan conocer este entorno cultural tan valioso con libertad y sin necesidad de ajustarse a una visita organizada. «Para un municipio pequeño como el nuestro, es una gran alegría ver el interés que tiene la ciudadanía por acercarse a conocer este patrimonio casi secreto y de enorme valor que tenemos. Es un privilegio poder compartirlo y contribuir a que más personas conozcan nuestra historia. Con esta nueva iniciativa queremos dar un paso más para que Ispaster se convierta en el lugar de referencia para contar la historia y evolución del caserío vasco», ha concluido.
A lo largo del recorrido, y a través de estos recursos, las personas visitantes podrán conocer, además de las edificaciones, las transformaciones que han experimentado y las formas de vida vinculadas a ellos. En palabras de Anartz Ormaza, arquitecto especialista en patrimonio cultural y uno de los creadores de este itinerario, así como su contenido explicativo, ‘Geuretxea’ permite así comprender cómo un paisaje que hoy puede parecer inmóvil ha sido moldeado durante siglos por las personas que lo habitaron y trabajaron».
No en vano, Ispaster es un lugar privilegiado para descubrir esa evolución. Sus barrios conservan algunos de los ejemplos más interesantes del patrimonio rural vasco, desde caseríos modestos y funcionales hasta grandes explotaciones familiares y auténticos palacios rurales construidos por familias que alcanzaron posiciones destacadas dentro de la sociedad de su tiempo.