El centro cívico de Otxarkoaga atraviesa una situación complicada por la huelga de limpieza. Los restos de poliespán blanco cubren todo el gimnasio y lo dejan prácticamente inutilizable para las actividades deportivas. La suciedad también afecta a los vestuarios y los baños, que permanecen cerrados con llave. Puri, una usuaria del centro, ha denunciado esta situación esta mañana en El Madrugador de Radio Nervión: «Son restos de cajas trituradas y usadas, con restos de sangre, que huelen a pescado. No hay ni un hueco libre».
Según explica, los usuarios creen que las cajas parece que proceden de «alguna pescadería». Los residuos se han extendido por las instalaciones e impiden desarrollar con normalidad las actividades programadas. El problema no afecta únicamente a los grupos de gimnasia. También se han quedado sin espacio los participantes en las actividades de salud y baile, que utilizan el centro cívico para mantenerse activos y relacionarse con otras personas del barrio.
Sin clases desde el 1 de octubre
Desde que comenzó el curso de gimnasio, el pasado 1 de octubre, los usuarios solo han podido asistir a la primera clase. La acumulación de residuos les impide retomar las sesiones y altera la rutina de quienes acuden habitualmente al centro. Puri advierte, además, de que algunas compañeras han sufrido problemas de salud: «A algunas les han salido ronchones y picaduras».
La usuaria lamenta que la situación se prolongue, especialmente por la importancia que estas actividades tienen para las personas mayores. Más allá del ejercicio físico, los cursos les permiten salir de casa, mantener una rutina y relacionarse con otros vecinos: «Han pagado por sus clases y es una actividad muy importante. Ese grupo es el motivo que tienen para salir de casa y relacionarse con vecinos y gente del barrio», recuerda Puri. Los cursos afectados pertenecen tanto al centro de jubilados como a Bilbao Kirolak. Por eso, la falta de actividad repercute en distintos grupos que esperan recuperar cuanto antes sus sesiones.
El Ayuntamiento busca alternativas para las clases
El área de salud ha confirmado a Radio Nervión que, por el momento, el centro cívico de Otxarkoaga es el único afectado por esta situación. Pérez asegura que el Consistorio respeta las reivindicaciones de los trabajadores de limpieza y comprende la huelga. Al mismo tiempo, busca fórmulas para reducir las consecuencias del conflicto sobre los usuarios: «Respetamos la huelga y la comprendemos. Estamos buscando alternativas para que las personas no pierdan sus clases, ya sea dándolas en la calle o en alguna otra sala», han explicado.
El Ayuntamiento estudia así la posibilidad de habilitar otros espacios donde los participantes puedan continuar con sus actividades mientras persista el problema. El objetivo es evitar que pierdan más sesiones y puedan mantener sus rutinas habituales. Mientras tanto, Puri y sus compañeras esperan que las instalaciones recuperen cuanto antes la normalidad. Para ellas, volver a clase significa también recuperar un espacio de encuentro y convivencia en el barrio. Los usuarios tienen programada una nueva sesión el próximo martes, de 18:00 a 19:00 horas. Puri calcula que acudirán alrededor de 25 personas y advierte de que no están dispuestas a seguir perdiendo clases sin reclamar una solución: «Iremos y, si no han limpiado, estaremos allí en forma de protesta toda la hora», anuncia.
Los participantes esperan comprobar si para entonces han retirado los residuos del gimnasio y pueden retomar las actividades. Si las instalaciones siguen en las mismas condiciones, aprovecharán la hora prevista para la clase para expresar su malestar. La situación mantiene en suspenso unas actividades que forman parte de la vida cotidiana de muchas personas mayores de Otxarkoaga. Los afectados reclaman una solución que les permita volver a hacer ejercicio, compartir tiempo con otras personas y mantener el contacto con sus vecinos.