El Ayuntamiento de Barakaldo ha iniciado este jueves una nueva fase de reforma del cementerio municipal de San Vicente con el objetivo de mejorar el estado de conservación de sus instalaciones, renovar los bloques de nichos y acondicionar los espacios peatonales. Unas obras que dan continuidad al proyecto iniciado en el mes de junio.
La actuación servirá para renovar una superficie de 4.200 metros cuadrados del cementerio, con una inversión de 679.536 euros que se ejecutará durante diez meses.
Esta nueva intervención se desarrollará en la zona central norte del cementerio, donde se concentran ocho bloques de nichos, varias hileras de tumbas, zonas ajardinadas y caminos pavimentados. Los trabajos permitirán actuar sobre elementos que presentan un importante deterioro y mejorar las condiciones de uso y mantenimiento de este espacio municipal.
Entre las principales actuaciones previstas se encuentra la rehabilitación de los bloques de nichos, incluida la reparación de los revestimientos deteriorados y la renovación de sus cubiertas e impermeabilización. También se mejorarán los caminos peatonales, se renovarán las redes de recogida de aguas pluviales y se actualizarán las instalaciones eléctricas y de alumbrado. El proyecto contempla, además, la instalación de nuevas escaleras de aluminio para acceder a los nichos situados en altura y la incorporación de elementos de seguridad para facilitar las labores del personal de mantenimiento.
La intervención se organizará por sectores para garantizar la seguridad y mantener el funcionamiento del cementerio durante la ejecución de los trabajos. Se conservarán operativos los accesos principales y se habilitarán al menos dos itinerarios peatonales seguros de forma permanente. Asimismo, se coordinarán las actuaciones con la administración del cementerio para reducir las molestias durante
los velatorios y los entierros.