Las familias vascas están cada vez más concienciadas con el medio ambiente, aunque todavía tienen margen de mejora. Así lo refleja la última Encuesta de Medio Ambiente a Familias 2025 elaborada por Eustat, que concluye que Euskadi obtiene una nota de 6,72 sobre 10 en sensibilización y hábitos medioambientales, una ligera mejora respecto a hace cinco años.
El informe deja una fotografía clara: reciclar y ahorrar agua ya forman parte de la rutina de la inmensa mayoría de los hogares, mientras que el transporte y los hábitos de consumo siguen siendo los grandes retos pendientes.
Reciclar ya es una costumbre en casi todos los hogares
Uno de los datos más positivos es el relacionado con el reciclaje. Más del 94 % de las familias separa correctamente residuos como papel, cartón, vidrio o envases, y más de ocho de cada diez también llevan a los puntos adecuados medicamentos, muebles o aparatos eléctricos.
Además, cada vez son más quienes reciclan correctamente teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos, un hábito que ha crecido con fuerza en los últimos años.
Ahorrar agua está totalmente implantado
El ahorro de agua también está muy extendido. El 98,6 % de las familias asegura adoptar medidas para reducir el consumo, como esperar a llenar la lavadora o el lavavajillas o descongelar los alimentos sin utilizar el grifo.
Sin embargo, reutilizar el agua sigue siendo una práctica minoritaria y apenas la realiza una de cada siete familias.
Los hábitos de compra mejoran, pero el precio sigue mandando
El estudio refleja un cambio progresivo en la forma de consumir. Por primera vez, los hábitos de consumo sostenible aprueban, aunque por la mínima.
Cada vez se utilizan menos productos de un solo uso y aumenta el uso de envases retornables, pilas recargables y papel reciclado.
Aun así, cuando llega el momento de comprar, el precio continúa siendo el criterio más importante para el 93 % de las familias, por delante incluso del origen local o de las etiquetas ecológicas.
Crece el uso del transporte público… pero también del coche
Uno de los datos más llamativos del informe es que aumenta el uso del transporte público, utilizado habitualmente por el 35,9 % de la población, trece puntos más que en 2020.
Sin embargo, también crece el uso del vehículo privado. El 77,6 % de las familias dispone de al menos un coche, y el transporte privado continúa siendo el medio de desplazamiento más habitual en Euskadi.
Bizkaia es la excepción, ya que es el único territorio donde el transporte público supera al coche en los desplazamientos diarios.
La preocupación por el medio ambiente sigue siendo casi unánime
El informe confirma que la conciencia ambiental continúa muy presente entre la ciudadanía. El 98 % de las personas mayores de 16 años afirma estar preocupada por el medio ambiente, y más del 92 % apoya medidas para protegerlo, como reducir el ruido del tráfico o limitar el consumo excesivo de agua.
Además, una de cada tres personas asegura haber participado durante el último año en alguna iniciativa relacionada con la defensa del medio ambiente.
Aunque Euskadi sigue mejorando poco a poco sus hábitos sostenibles, el estudio deja claro que el gran desafío sigue estando en la movilidad y en consolidar un consumo más responsable en el día a día.