ERNE critica en Radio Nervión la retirada de la Brigada Móvil en Bilbao: «Fue una mala decisión de la cúpula policial»
Aitor Ochoa, secretario de Organización del sindicato de la Ertzaintza ERNE, ha criticado la gestión del dispositivo policial desplegado en Bilbao ante la anunciada visita de Vito Quiles, que finalmente no acudió a la capital vizcaína. En declaraciones a Radio Nervión, en el programa El Madrugador, Ochoa ha calificado de «mala decisión de la cúpula policial» la retirada de parte de los efectivos cuando todavía existía riesgo de que se produjeran incidentes.
Según ha explicado, se había preparado un operativo importante, con la llegada de agentes procedentes de otros territorios históricos. Sin embargo, entre las cinco y las seis de la tarde comenzó a desmontarse el dispositivo al comprobarse que Quiles no iba a acudir a Bilbao, pese a que las previsiones apuntaban a que podían producirse altercados, a la vista de lo ocurrido en otras ciudades.
Ochoa ha puesto el foco en la situación de las unidades que permanecieron desplegadas en la ciudad. Mientras los efectivos de Protección Ciudadana hacían frente a los incidentes en distintos puntos, la Brigada Móvil se había retirado a Iurreta, por lo que tuvo que regresar posteriormente para intervenir.
Para el representante sindical, lo ocurrido evidencia la necesidad de revisar cómo se planifican y gestionan estos dispositivos. «El trabajo policial no se basa solo en el músculo de los patrulleros», ha defendido Ochoa, que considera imprescindible reforzar las labores de investigación e inteligencia para anticiparse a los escenarios de riesgo, en lugar de limitarse a reaccionar cuando los incidentes ya se están produciendo.
ERNE exige explicaciones por la retirada del dispositivo
Las críticas de Ochoa coinciden con la denuncia pública que ERNE hizo este lunes. En un comunicado, el sindicato calificó de «precipitación difícilmente justificable» el inicio del desmontaje del operativo y exigió explicaciones y responsabilidades a la cúpula policial.
La organización sostiene que la cancelación de un acto no implica necesariamente que desaparezca el riesgo, especialmente cuando siguen concentradas numerosas personas, existe un ambiente de tensión y persiste la posibilidad de que se produzcan incidentes.
ERNE también condenó los episodios de violencia y vandalismo registrados en Bilbao, entre ellos la quema de vehículos —incluida una motocicleta de la Policía Municipal—, los destrozos en el mobiliario urbano y los ataques contra agentes de la Ertzaintza y de la Policía Local. El sindicato reclamó una investigación exhaustiva para identificar a los responsables y reiteró su demanda de más medios humanos, materiales y técnicos para las tareas de información e inteligencia policial.
«¿Qué puede llevar a un joven a romper un escaparate?»
Preguntado por si el operativo policial se había ido de las manos, Ochoa ha asegurado que no considera que así fuera. Sobre la posibilidad de que los actos vandálicos estuvieran preparados de antemano, ha expresado la preocupación existente, sin dar por acreditado que hubiera una planificación previa de los destrozos.
El secretario de Organización de ERNE ha querido poner también el acento en las causas sociales que pueden estar detrás de estos comportamientos. «Tenemos unos jóvenes y nosotros nos preguntamos qué puede llevar a un joven a romper un escaparate», ha planteado durante la entrevista.
Con esta reflexión, Ochoa ha trasladado su inquietud por la participación de jóvenes en los altercados y por la necesidad de comprender qué les lleva a protagonizar actos vandálicos.
Sus declaraciones sitúan el debate en dos planos: por un lado, la gestión y la anticipación policial ante situaciones de riesgo; por otro, la preocupación por unos incidentes que terminaron con vehículos incendiados, daños materiales y ataques a agentes en las calles de Bilbao.