La Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Barakaldo impulsarán la renovación completa de la carretera de Lutxana que recorre la antigua vía ferroviaria que unía las plantas de Sestao y Ansio de Altos Hornos de Bizkaia.
El principal objetivo es reforzar la conexión urbana de Barakaldo hacia la ría y el entorno del BEC, así como mejorar el acceso del municipio a la A-8 mediante una reordenación del tráfico en la zona, configurando una nueva conexión con la antigua carretera BI-739 mejorando los accesos a la Alameda Serralta y al recinto ferial.
Elixabete Etxanobe y Amaia del Campo han presentado este martes las obras, que contarán con una inversión total de 8,5 millones de euros y que comenzarán en el segundo semestre de 2026 y se prolongarán 15 meses hasta el primer semestre de 2028.
Un nuevo ascensor, escaleras y un bidegorri de un kilómetro
Otro de los puntos que experimentará una notable transformación es el rocódromo que une Lutxana con la zona del BEC. Según los diseños, contará con una carretera de doble sentido y un paseo peatonal elevado que mejorará la integración urbana y la seguridad.
La movilidad sostenible adquirirá un papel clave en esta transformación con la creación de un bidegorri de un kilómetro que enlazará con las demás vías ciclables del municipio.
Asimismo, también figurará un nuevo ascensor y escaleras que mejorarán la conexión entre Serralta y Cruces y se suprimirá el paso peatonal subterráneo bajo Alameda Serralta.