Los taxistas vascos volverán a salir a la calle en Bilbao el próximo miércoles 4 de febrero para protestar por lo que consideran una “nula inspección” de las VTC (vehículos de transporte con conductor) en Euskadi. Según denuncian, la Administración no ha dado pasos suficientes para reforzar el control sobre este tipo de servicios y aseguran que la situación pone en riesgo la viabilidad del sector del taxi.
Desde la Junta Directiva explican que han intentado evitar nuevas movilizaciones, pero que la falta de respuesta institucional les obliga a mantener la convocatoria. “No pedimos nada más que se cumpla la normativa, como nos la hacen cumplir a nosotros”, subrayan.
Dos marchas paralelas hacia el Ayuntamiento
La movilización consistirá en dos marchas paralelas que recorrerán Bilbao y confluirán frente al Ayuntamiento alrededor de las 12:00 del mediodía.
Los taxistas que participen a pie deberán concentrarse a las 8:30 de la mañana en dos puntos distintos: Los profesionales con número impar lo harán en Juan de Garay 47.Los que tengan número par se reunirán en Sabino Arana, esquina con Zunzunegi.
Desde esos dos puntos partirán las marchas, que avanzarán por la ciudad hasta encontrarse en el entorno del Ayuntamiento, donde está previsto que finalice la protesta.
Caravana de 100 taxis desde Bilbondo
Además de las columnas a pie, la convocatoria incluye una participación mixta con vehículos. Un total de 100 taxis acompañarán la movilización, circulando detrás de la cabecera de cada marcha.
Los conductores que quieran sumarse con su vehículo deberán acudir a las 8:00 de la mañana al parking del centro comercial Bilbondo, donde se organizarán los grupos y la distribución de los taxis, ya que también acudirán profesionales de otras localidades y provincias.
Desde allí, los vehículos se incorporarán al recorrido establecido para apoyar la protesta.
El motivo: más inspecciones a las VTC
El eje central de la movilización es la exigencia de mayor control e inspección sobre las VTC en el territorio vasco. Los taxistas aseguran que en otras provincias sí se están reforzando estas inspecciones y no entienden por qué en Euskadi no se actúa de la misma manera.
Denuncian lo que consideran una situación de “impunidad” y advierten de que, si en los próximos días no se adoptan medidas concretas, las movilizaciones podrían repetirse.
El sector insiste en que su reivindicación no busca cambios normativos ni privilegios, sino simplemente que se haga cumplir la legislación vigente en igualdad de condiciones para todos los operadores del transporte urbano.