Un fuerte desprendimiento de tierra y rocas ha sepultado esta madrugada los dos carriles de la N-232 en el desfiladero de los Hocinos, lo que ha obligado a cortar totalmente el tráfico entre Incinillas, a pocos kilómetros de Villarcayo, y Valdenoceda, punto desde el que comienza el puerto de La Mazorra.
Como consecuencia, no se puede salir de la comarca hacia la capital burgalesa por este itinerario. Las rutas alternativas pasan por atravesar el Valle de Valdivielso para enlazar con el puerto de La Mazorra o tomar la N-629 hacia Trespaderne y continuar por Oña y Briviesca.
Incidente confirmado en El Madrugador
La incidencia ha quedado confirmada en el programa El Madrugador de Radio Nervión, donde Juan Carlos, un oyente, ha alertado a primera hora de la mañana de la situación. “A todo aquel que vaya para Burgos que sepa que el acceso a La Mazorra está cortado; una patrulla está cortando en el cruce de Soncillo”, ha explicado en antena.
Aunque la N-232 ya ha registrado desprendimientos en ocasiones anteriores, en la mayoría de los casos se trató de rocas aisladas que se retiraron en pocas horas. En esta ocasión, el volumen del material caído hace prever que los trabajos de limpieza se prolonguen.
Además, uno de los conductores que se ha encontrado con el derrumbe a primera hora ha sufrido un accidente cuando circulaba en dirección a Villarcayo, al no poder esquivar una gran roca que invadía la calzada.
Las autoridades mantienen el corte total del tramo afectado mientras evalúan la estabilidad de la ladera y recomiendan extremar la precaución y utilizar los itinerarios alternativos.