El 8 de marzo, las mujeres feministas saldrán a la calle para reivindicar que el feminismo es abolicionista y que la sociedad que no combate la pornografía, la prostitución y los vientres de alquiler no podrá ser una sociedad igualitaria.
Dentro del Movimiento Feminista existen diversidad de corrientes, entre las que se encuentra el abolicionismo. Esta corriente reivindica el feminismo radical, evidenciando una profunda contradicción con las agendas de distintos planteamientos políticos, lo que dificulta la unidad de acción. Por ello, este año salen de forma diferenciada para trasladar su mensaje a la sociedad. Marcharán el 8 de marzo desde la plaza Zabalburu, con su salida programada a las 12:00 horas.
Formas de violencia contra la mujer
Afirman que la pornografía se trata de un tipo de violencia sexual contra las mujeres y niñas, que se reproduce de forma infinita. Aseguran que cada año aumenta la expansión de la pornografía y la prostitución, contribuyendo a reforzar el simbólico de la mujer como objeto sexual. Recalcan que la vivencia de la prostitución provoca un trauma y una fractura en la psique difícil de superar.
Denuncian que muchos ayuntamientos también son cómplices de esta explotación con sus políticas regulacionistas. El Ayuntamiento de Bilbao, con su ordenanza municipal que regula establecimientos públicos dedicados a la prostitución, es un ejemplo de ello. Por este motivo, desde la plataforma abolicionista presentan una propuesta de normativa que promueva políticas que vayan hacia la extinción de la prostitución.
Asimismo, recriminan los vientres de alquiler como una forma de explotación reproductiva. Sostienen que se trata de una industria que convierte la capacidad reproductiva de las mujeres en mercancía, que separa a madres de sus hijos y que normaliza que los cuerpos femeninos estén disponibles para otros.
Desde el abolicionismo recalcan que el sujeto del feminismo es la mujer y que abolir el género implica eliminar el sistema que jerarquiza a hombres y mujeres.