Balmaseda ya empieza a sentir ese cosquilleo especial que anuncia la llegada de la Semana Santa. La Asociación Vía Crucis Viviente de Balmaseda ha hecho un llamamiento a los vecinos y vecinas de la villa que quieran participar en la próxima edición de esta representación única. La cita será este martes a las 20:00 horas en el convento de Santa Clara, donde se celebrará una reunión abierta para quienes deseen sumarse a uno de los acontecimientos más queridos y espectaculares de la tradición balmasedana.
Una tradición que moviliza a todo un pueblo
El Vía Crucis Viviente de Balmaseda es una de las tradiciones más antiguas y populares de la Semana Santa en Euskadi. Cada año, cientos de vecinos se convierten en protagonistas de la recreación de los últimos momentos de la vida de Jesús, transformando las calles y plazas del casco histórico en un auténtico escenario al aire libre. La representación se desarrolla principalmente durante Jueves y Viernes Santo, con escenas tan reconocidas como la Última Cena, el juicio de Pilato, el camino al Calvario o la crucifixión, recreadas con gran realismo y emoción.
Más de 500 personas participan cada año en esta escenificación, una mezcla de tradición, teatro y devoción que atrae a miles de visitantes y que forma parte de la identidad cultural de la primera villa de Bizkaia.
Mucho más que una representación
Para Balmaseda, el Vía Crucis Viviente no es solo un evento religioso o turístico. Es un proyecto colectivo que une generaciones. Hay familias que llevan décadas participando, vecinos que repiten papel año tras año y jóvenes que se suman por primera vez movidos por el orgullo de mantener viva una tradición histórica.
Sus orígenes se remontan a siglos atrás, cuando los vecinos realizaban procesiones penitenciales para pedir protección frente a epidemias que afectaban a la villa. Con el tiempo, aquella manifestación de fe evolucionó hasta convertirse en la impresionante representación actual.
Una invitación abierta a todo el pueblo
Con la mirada puesta ya en la próxima Semana Santa, la asociación quiere sumar nuevas caras y renovar la participación vecinal.
Por eso, la reunión del martes será el punto de partida para organizar papeles, escenas y toda la logística que requiere un evento en el que todo un pueblo se convierte en protagonista.
Porque en Balmaseda la Pasión no se mira desde fuera.
Se vive desde dentro.