Nueve rampas mecánicas. Un barrio con fuertes pendientes. Y un contrato de mantenimiento que terminó hace un año dejando las instalaciones en un estado que obligó a apagarlas por completo. Así arranca la historia de las rampas de Salsidu, en Algorta, que el Ayuntamiento de Getxo lleva meses intentando recuperar y que ahora tienen fecha de solución.
El municipio ha aprobado una licitación cercana al millón de euros para renovar de forma integral todos los equipos electromecánicos. Un plazo de 32 semanas y un objetivo claro: devolver la movilidad a un barrio que las necesita, especialmente sus vecinos mayores y con movilidad reducida.
Cinco de nueve, de momento
Desde que los técnicos municipales detectaron los problemas de seguridad al inicio del nuevo contrato, el trabajo ha sido constante pero complejo. Hoy cinco de las nueve rampas ya están operativas. Las cuatro restantes siguen en proceso con el objetivo de reactivarlas en las próximas semanas.
Paralelamente, el Ayuntamiento ha iniciado un procedimiento formal de reclamación contra la empresa saliente por valor de más de medio millón de euros en concepto de daños y perjuicios. A ello se suman las sanciones impuestas durante la vigencia del contrato y la incautación de la fianza. El mensaje es claro: quien gestiona un servicio público, responde por él.
Con la licitación aprobada, Algorta tiene por primera vez en mucho tiempo una hoja de ruta concreta. Y los vecinos, una fecha en el horizonte.