El Ayuntamiento de Bilbao pone en marcha una nueva campaña de concienciación dirigida a reducir algunas de las conductas incívicas más habituales en el espacio público. El punto de partida se sitúa en la preocupación, tanto institucional como ciudadana, ante este tipo de comportamientos recurrentes. Se trata por tanto de mejorar la calidad de vida en Bilbao, fomentando actitudes que contribuyan a un entorno más limpio, amable y sostenible.
La campaña invita a reflexionar sobre el impacto individual en el entorno urbano a partir de una idea sencilla: todas nuestras acciones dejan un efecto que puede clasificarse en dos categorías. Por un lado, las que dejan rastro, al ensuciar o deteriorar el espacio público; por otro, las que dejan huella, generando un impacto positivo, duradero y memorable. Para ello, lejos de adoptar un tono sancionador o excesivamente serio, la propuesta recurre al lenguaje cercano, con mensajes claros y directos.
De este modo, se refuerza la idea de corresponsabilidad entre el Ayuntamiento y los bilbainos y bilbainas: las instituciones deben garantizar entornos limpios, accesibles y bien gestionados, pero ninguna política pública alcanza pleno éxito sin la implicación activa de la ciudadanía en sus gestos cotidianos.
Campaña en diferentes soportes
Para maximizar su alcance, la campaña tendrá presencia en diversos soportes: autobuses de Bilbobus, centros municipales, marquesinas y otros elementos de mobiliario urbano, así como en prensa, radio y televisión, y en las webs y redes sociales municipales. Con este despliegue, Bilbao busca llegar a toda la población e impulsar la transformación de hábitos cotidianos.