Los trabajos de recuperación de víctimas de la Guerra Civil han permitido identificar en Amorebieta-Etxano los restos de Manuel Hernáez Ruidíaz, miliciano del batallón ‘Zabalbide’. Ha sido posible gracias a un análisis genético realizado a partir del ADN aportado por su hija. Sus restos fueron exhumados en 2025 del cementerio municipal, dentro del programa de búsqueda impulsado por Gogora.
Décadas de incertidumbre
La identificación, confirmada en marzo de 2026, permitirá a la familia recuperar los restos tras décadas de incertidumbre. El miliciano había fallecido en 1937 en el frente de Bizkaia, y su caso se suma a otras seis identificaciones logradas en esta fosa común. Un escenario donde se han recuperado restos de 157 personas.
Llamamiento a familiares de desaparecidos
Este avance refuerza el trabajo de memoria histórica que se desarrolla en Euskadi, con la colaboración de entidades como la Sociedad de Ciencias Aranzadi y la UPV/EHU, y vuelve a hacer un llamamiento a familiares de desaparecidos para que aporten muestras de ADN que ayuden a identificar a más víctimas.