El Bilbao Arena vivirá este sábado una escena poco habitual en el deporte profesional: el banquillo del Surne Bilbao Basket contará con asientos reales de avión en lugar de las tradicionales sillas deportivas.
La iniciativa, impulsada por la aerolínea Vueling dentro de su acuerdo de patrocinio con el club, se estrenará en el partido frente al Baxi Manresa en Miribilla.
Del cielo a la cancha: una imagen que no pasa desapercibida
La estampa promete ser llamativa: jugadores profesionales sentados en butacas propias de cabina aérea, a escasos metros del parquet. Un guiño visual que rompe con la estética habitual del baloncesto y que busca reforzar la identidad de marca de la aerolínea de una forma directa y sorprendente.
Más allá del impacto visual, la acción simboliza la estrecha relación entre el club y su patrocinador, que no solo acompaña al equipo en sus desplazamientos, sino que ahora también “aterriza” literalmente en la pista.
Un patrocinio que va más allá del logo
La colaboración entre Vueling y el Surne Bilbao Basket, vigente hasta 2027, sigue creciendo con acciones que buscan implicar al público. La marca continuará visible en la camiseta, el pabellón y en elementos de animación como el Vueling Dancing Team o la popular “fly cam”, que invita a los aficionados a interactuar durante los partidos.
Bilbao, clave para Vueling
Esta acción también refleja el peso estratégico de Bilbao en la red de la compañía, que lo sitúa como su segunda base en España tras Barcelona. Desde el aeropuerto de Loiu, la aerolínea opera este verano cerca de 30 rutas, consolidando su presencia en Euskadi.
Con esta propuesta, deporte y aviación se cruzan de una forma inesperada. Y es precisamente ahí donde está la clave: en convertir un elemento cotidiano de un avión en protagonista de un espectáculo deportivo. Una imagen que, sin duda, dará que hablar dentro y fuera de la cancha.