«Menuda la que se ha armado con el examen«. Es uno de los mensajes que han llegado hoy a El Madrugador de Radio Nervión tras la polémica generada por la prueba de Matemáticas de la PAU en Euskadi.
Según relatan numerosos estudiantes, el examen incluía enunciados muy extensos y cuestiones con contenidos relacionados con la Física, una materia que no todos los alumnos han cursado. La dificultad de la prueba provocó que muchos jóvenes salieran abatidos de las aulas. Algunos incluso dejaron preguntas en blanco, algo que consideran determinante para su futuro académico.
«Buscan poner barreras»
En el programa ha intervenido la madre de un estudiante que aspira a cursar el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD). Su hijo obtuvo una nota media de nueve entre primero y segundo de Bachillerato y, además, ha preparado la prueba en una academia privada.
«Lo que me parece es que están buscando que la universidad pública sea un privilegio», ha denunciado. «No es normal que un chaval que ha logrado un nueve de media salga llorando de la prueba de ayer».
La madre considera que la dificultad del examen puede perjudicar especialmente a quienes optan a titulaciones con una elevada demanda y pocas plazas.
Llorando
El joven llamó a su madre nada más terminar el examen. Su primera reacción fue contundente: «Horroroso«. Según explica, los alumnos no estaban preparados para unos enunciados tan largos. «El primer ejercicio ocupaba medio folio y aparecían leyes que él desconocía. También había una fórmula que no había estudiado ni en Bachillerato ni en la academia», asegura.
Su hijo aspira a entrar en CAFYD, donde este año más de 400 aspirantes se han presentado a las pruebas físicas para apenas 100 plazas. Esas pruebas ya las ha superado. «Es un estudiante de diez. Iba muy preparado», insiste.
Injusto
La entrevistada rechaza el argumento de que la dificultad haya sido igual para todos. «No me vale que digan que para todos ha sido difícil y que las notas bajarán. No afecta igual a todo el mundo», sostiene. En su opinión, los estudiantes de Ciencias Sociales han realizado una prueba de Matemáticas más convencional y eso podría darles ventaja en determinadas titulaciones.
«Para Medicina puede que una bajada general de notas no cambie tanto las cosas, pero para Psicología o CAFYD la situación es diferente», argumenta.
Futuro
Por el momento, la familia no ha decidido si presentará una reclamación. Prefieren esperar a conocer las calificaciones. La madre teme que el resultado final no refleje el esfuerzo realizado durante los dos últimos años. «Dice que como mucho se va a quedar con un cinco, teniendo la nota que tiene», lamenta. «Me ha dado mucha pena porque no se lo merece. Ha estudiado muchísimo», afirma emocionada.
La EHU pide esperar
Desde la Universidad del País Vasco recuerdan que las polémicas con el examen de Matemáticas son habituales cada año. También subrayan que los estudiantes tienen derecho a presentar reclamaciones si no están conformes con la corrección.
«Hay que esperar a que los evaluadores hagan su trabajo. No podemos decir más», puntualizan desde la universidad. No sólo eso nos recuerdan que las normas son públicas y que las miremos cada uno de nosotros.
Mientras tanto, cientos de estudiantes permanecen pendientes de unas notas que pueden marcar su acceso a la carrera que desean estudiar.