El turismo de cruceros suma una nueva propuesta en Bizkaia. Frutería Bizarrak, un comercio familiar de Leioa fundado en 1986, ha puesto en marcha una experiencia dirigida a los pasajeros que llegan al puerto de Getxo con el objetivo de acercarles el producto local y la cultura gastronómica vasca desde el pequeño comercio.
La iniciativa busca convertir una visita a la frutería en una experiencia completa. Los visitantes podrán conocer cómo trabaja el establecimiento, descubrir el origen de sus productos, participar en una degustación y llevarse una selección de alimentos típicos como recuerdo de su paso por Euskadi.
Inspirado en los viajes por el mundo
El impulsor del proyecto, Gaizka, explica que la idea nació de una afición familiar por viajar y descubrir otras culturas. «Somos una familia a la que le gusta mucho viajar y aprender de otros lugares. Hemos visto este tipo de experiencias en África, Asia, América o Oceanía y pensamos que aquí también podíamos enseñar cómo trabaja un comercio de barrio y poner en valor nuestros productos».
Las visitas incluirán una explicación sobre la historia del negocio, la forma de trabajar con productores locales y una degustación de frutas, verduras, conservas como el bonito del norte y vinos de Rioja Alavesa.
Tras esa experiencia, los turistas podrán adquirir cestas y paquetes gourmet con productos vascos para llevarse un recuerdo gastronómico de su estancia. Gaizka destaca que el objetivo es ofrecer algo diferente a quienes llegan a Bizkaia en crucero. «Queremos que entren en una tienda típica, conozcan cómo trabajamos, hagan un pequeño picoteo y puedan llevarse un recuerdo de aquí. Que cuando vuelvan a su país digan que descubrieron un comercio local de verdad», asegura.
Un valor añadido
El responsable de la frutería considera que este tipo de iniciativas pueden aportar un valor añadido al destino, especialmente para visitantes procedentes de países donde el pequeño comercio tiene menos presencia. «Un cliente americano nos decía que allí predominan los grandes centros comerciales y que ya casi no existen las tiendas de barrio. Creemos que precisamente eso puede resultar atractivo para quien nos visita».
Con esta iniciativa, Frutería Bizarrak quiere diversificar su actividad y convertir el comercio tradicional en un atractivo turístico más, acercando a los visitantes la gastronomía, la historia y la identidad de Euskadi a través de una experiencia cercana y personalizada.