La plantilla de trabajadores de Tubos Reunidos se ha manifestado en Bilbao tras haber entrado en concurso de acreedores. Reclaman la falta de «transparencia, negociación y respeto» por parte de la empresa. Así como informaciones «falsas» y que «no coinciden» respecto a este concurso de acreedores voluntario, tal y como informa Oier Bidaurrazaga, del sindicato LAB.
La plantilla no es responsable
La plantilla ha recalcado que las medidas planteadas por la dirección, despidos, cierre de acería y externalización de la logística no resolvían el problema de Tubos Reunidos. Acusan a la empresa de elegir la imposición, chantaje y la presión.
Del mismo modo, en referencia a la reunión entre empresa y personal del próximo 6 de mayo, informan que la empresa «planea» para dividir a los trabajadores de las centrales de Trapagaran y Amurrio. Tal y como ha explicado Oier Bidaurrazaga, para «algunas cosas» se refieren a ellos como una sola unidad. Por el contrario, la reunión del miércoles está programada en Amurrio por la mañana y en Trapagaran por la tarde.
Actuación de la empresa
También indican que el comité solicitó una reunión con la dirección el pasado 1 de abril. Ahora, les convocan más de un mes más tarde para anunciar que la empresa entra en concurso voluntario de acreedores. Tras la reunión con la empresa, prepararán su siguiente movimiento. Respecto al concurso de acreedores, la plantilla recalca que «no es una buena noticia». Es una situación a la que se ha llegado por culpa de la dirección de la empresa.
Respecto a la asamblea del día 7 de mayo, ponen en cuestión su finalidad. El problema no está en «hacer asambleas», pero cuando se hacen para quitar «derechos fundamentales» sí.