Las dudas mostradas por Elixabete Etxanobe e Iñigo Ansola a la pertinencia de que Bilbao sea una de las sedes del Mundial 2030 han recibido este martes la respuesta de las principales formaciones políticas a nivel nacional. PSE, PP y Elkarrekin Euskadi han mostrado una sorprendente y sorpresiva unión en sus declaraciones.
Nora Abete, portavoz de PSE-EE en el Ayuntamiento de Bilbao ha solicitado a Juan Mari Aburto que «cierre cualquier debate que se pueda generar al respecto». En ese sentido, asegura que «no hay dudas ni nunca las ha habido» y que «no es el momento de abrir debates inexistentes, que responden a no sabemos qué intereses. Tenemos experiencia, infraestructuras, capacidad organizativa y una ciudadanía que ha demostrado en numerosas ocasiones que sabe convivir con grandes acontecimientos internacionales».
En una línea similar, pero algo más beligerante, se ha mostrado Esther Martínez del PP de Bilbao. «Es absurdo que la Diputación ponga palos en la rueda para que el Mundial 2030 se pueda celebrar en San Mamés. Es una oportunidad magnífica para Bilbao y el conjunto de los bilbaínos para mostrarnos al mundo, generar empleo y actividad económica. Todo esto, por una serie de obsesiones nacionalistas e identitarias que tienen», asevera.

En noviembre se decidirán las sedes del Mundial 2030
A las dudas de Bilbao se suman también las mostradas recientemente por el alcalde de Donostia, Jon Insausti, que aseguró que en otoño tomarán la decisión sobre la pertenencia de Anoeta en la ‘carrera por el Mundial’. Y es que será el próximo mes de noviembre cuando finalmente se decidan cuáles son las sedes definitivas que presentará la RFEF en esta candidatura, conjunta con Marruecos y Portugal.
El pasado mes de marzo la ciudad de A Coruña también anunció que renunciaba a ser sede debido a las «exigencias organizativas y de gestión» impuestas por la FIFA para que el torneo se celebrase en Riazor.
