Las finales europeas de rugby han dejado un fin de semana redondo para la hostelería de Bilbao. Zonas como Plaza Nueva, Licenciado Poza y los alrededores de San Mamés han vivido jornadas de lleno absoluto, con bares y restaurantes funcionando a pleno rendimiento y algunos locales llegando a servir cerca de 1.000 litros de cerveza en apenas dos días.
El buen tiempo también ha sido clave para el éxito del fin de semana, ya que las terrazas han estado repletas desde la mañana hasta la noche y miles de aficionados franceses, irlandeses y visitantes de otros países han llenado las calles de ambiente festivo.
comportamiento ejemplar y el respeto entre aficiones
Muchos hosteleros comparan lo vivido con un “sábado grande de Aste Nagusia”, destacando además el comportamiento ejemplar y el respeto entre aficiones. Algunos establecimientos incluso tuvieron que triplicar pedidos para poder atender la enorme demanda.
El impacto no solo se ha notado en la hostelería. Bilbao ha rozado el lleno turístico durante el fin de semana, con hoteles, apartamentos y alojamientos registrando una ocupación muy alta gracias a un evento que ha situado a la ciudad en el centro del escaparate europeo.
Oportunidad estratégica
Los profesionales del sector consideran que este tipo de citas deportivas internacionales son una oportunidad estratégica para la imagen de Bilbao, ya que miles de visitantes se marchan con una visión muy positiva de la ciudad, su gastronomía y su ambiente.