El desmayo de una niña de cuatro años por un golpe de calor en el colegio Pagasarribide ha desatado la indignación de las familias. La menor tuvo que ser trasladada en ambulancia después de perder el conocimiento durante la mañana del martes, en plena ola de calor que afecta a Euskadi.
“Y no ha sido el único caso. Esto pasó a las nueve y media de la mañana y a esa hora las aulas ya estaban a 32 grados”, denuncia una madre del centro. Las familias aseguran que el calor resulta “insoportable” dentro de varias clases y critican que las soluciones prometidas hace años siguen sin llegar.
“El horario reducido es un parche”
El colegio aplicará horario reducido durante los días de más calor, una medida que las familias consideran insuficiente. “Al final pagamos las familias y el alumnado porque no es una solución. Va a seguir haciendo calor”, lamenta otra madre.
También alertan del impacto en la conciliación. “Muchas familias se van a ver con dificultades para organizarse”, explican.
Toldos pendientes desde hace cuatro años
Las críticas se centran sobre todo en el estado de las instalaciones. Según denuncian las familias, Educación prometió hace cuatro años instalar toldos en todas las aulas y cubrir parte del patio, pero las obras quedaron a medias.
“Solo pusieron toldos en siete aulas. La segunda fase tenía que hacerse en Semana Santa y no la han cumplido”, aseguran. Actualmente, 28 aulas continúan sin protección solar.
Las familias añaden que algunas ventanas están rotas y no se pueden abrir. “Los niños han pegado cartulinas en los cristales para intentar frenar el sol y el calor directo”, explican.
Un patio “sin sombra”
El centro tampoco dispone de un patio cubierto donde el alumnado pueda refugiarse durante los días de calor extremo. “Hay un aterpe con una tejabana, pero es como una sauna y no cubre ni el 1% del patio”, denuncian las familias.
En el caso del patio de Infantil, aseguran que ni siquiera existe ese espacio de sombra. “Nos prometieron hace cuatro años cubrirlo y a día de hoy no han hecho nada”, lamentan.
Cuando las temperaturas suben demasiado, el alumnado tiene que trasladarse al gimnasio o a la psicogela para intentar escapar del calor.
Ventiladores traídos de casa
La situación afecta también al profesorado. “Las profesoras están trayendo ventiladores de sus casas”, denuncian las familias, que consideran que el centro no dispone de medios suficientes para afrontar temperaturas extremas cada vez más frecuentes.
“Las olas de calor llegan antes cada año. Con estas temperaturas los niños no pueden hacer exámenes ni estar dentro de las aulas. Los mayores tampoco pueden terminar el curso como es debido”, critican.
Movilización y guerra de agua reivindicativa
Las familias han convocado para este jueves una protesta a las 15.00 horas en los accesos del colegio para denunciar la situación y reclamar “una escuela pública digna y de calidad”.
La movilización incluirá un corte de carretera y una “guerra de agua reivindicativa”. “Ahora más que nunca la participación es importante para avisar al Gobierno Vasco de que, si esto pasa ahora, no queremos imaginar cómo será el verano”, señalan.
Las familias insisten además en que el problema no afecta solo a Pagasarribide. “Deberían unirse más colegios”, reclaman.