El Gobierno Vasco ha sacado a licitación los nuevos contratos del transporte sanitario de Osakidetza, con una inversión de cerca de 650 millones de euros para garantizar el servicio de ambulancias en Euskadi durante los próximos cuatro años. La contratación, que se publicará este viernes, incluye tanto el transporte sanitario urgente como el no urgente y estará dividida en tres lotes territoriales correspondientes a los tres territorios históricos, Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.
Una inversión de 650 millones
La licitación asciende a 650 millones de euros, de los que 373 millones se destinarán al transporte sanitario urgente y 277 millones al transporte no asistencial, utilizado para traslados programados de pacientes. El contrato tendrá una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de prorrogarse hasta tres más, y está previsto que entre en vigor el 1 de enero de 2027.
En la adjudicación se tendrán en cuenta no solo las ofertas económicas, sino también criterios como la sostenibilidad ambiental de los vehículos, las mejoras materiales y una mejor organización territorial del servicio.
Mayor protagonismo de las asociaciones de pacientes
Por primera vez, las asociaciones de pacientes han participado en la elaboración de los pliegos del contrato, dentro del modelo de participación impulsado por el Pacto Vasco de Salud. Sus aportaciones han permitido incorporar mejoras especialmente dirigidas al transporte sanitario no urgente.
Entre las novedades destacan itinerarios específicos para pacientes con enfermedades como ELA, cáncer o que requieren diálisis, formación especializada para el personal, mejoras en la información a las personas usuarias, una reducción del número de pacientes por ambulancia y materiales informativos adaptados, incluidos pictogramas.
Mejor cobertura y criterios de sostenibilidad
El Departamento de Salud explica que el presupuesto se ha calculado teniendo en cuenta el convenio colectivo del sector, el incremento del precio del combustible, la evolución del IPC y los costes de las plantillas que deberán subrogarse. El objetivo es garantizar la viabilidad del servicio y ofrecer mayor transparencia a las empresas que concurran al concurso.
Esta licitación se enmarca en la estrategia del Gobierno Vasco para reforzar la calidad del sistema sanitario y avanzar hacia un modelo en el que la experiencia de pacientes y asociaciones tenga un papel más relevante en el diseño de los servicios públicos. Además, el Ejecutivo prevé iniciar este año la tramitación de la futura Ley de Pacientes, que regulará su participación en las políticas sanitarias.