Soledad, la vecina de Gamiz-Fika que cumple 100 años: «¿Cómo voy a hacer yo 100 años? Si tengo 80»

Soledad Isasi celebra su centenario en la residencia Bizia de Gatika, rodeada de familiares, trabajadoras y representantes
Sole ha celebrado por todo lo alto su cumpleaños. / Residencia Bizia

Soledad Isasi cumple este domingo 100 años, aunque ella no termina de creérselo. «¿Cómo voy a hacer yo 100 años? Si tengo 80», suele responder cuando le recuerdan la cifra que alcanza este fin de semana. Su sentido del humor sigue intacto y quienes la conocen aseguran que esa mezcla de carácter, ironía y ternura forma parte de su encanto.

La residente de la residencia Bizia, en Gatika, celebra su centenario rodeada de familiares, trabajadoras del centro y representantes de Gamiz-Fika, el municipio del que es vecina. La alcaldesa acudirá al homenaje y está previsto que se le baile un aurresku en una jornada muy especial.

Una mujer de caserío con ocho hermanos

Soledad nació hace un siglo en un caserío de Gamiz-Fika. Fue la única mujer entre ocho hermanos y, como tantas mujeres de su generación, dedicó gran parte de su vida al trabajo y al cuidado de la familia.

«Cuando se habla de mujeres de caserío parece que no trabajaban, pero trabajaban muchísimo», explica Tere, una de las cuidadoras de la residencia. Soledad tuvo un hijo y, según recuerdan quienes la conocen, asumió buena parte de las responsabilidades familiares desde muy joven.

Lleva más de tres años viviendo en la residencia de Gatika. Su movilidad se ha reducido en los últimos meses, pero mantiene una buena capacidad para decidir sobre su día a día. «Le gusta saber qué va a hacer. Si le propones una actividad, ella te dice si quiere participar o no», comenta Tere.

Dulces, bromas y mucho carácter

En la residencia la describen como una mujer alegre, cariñosa y con mucho sentido del humor. «A veces te suelta una barbaridad y al mismo tiempo está guiñándole el ojo a la compañera de al lado. Tiene mucha ironía», relata su cuidadora entre risas.

También conserva algunos gustos muy definidos. Le encantan las papillas de galleta, disfruta de los dulces que le lleva su familia y no duda en esconder algún chocolate para comérselo más tarde. Además, sigue manteniendo su carácter. «Es un poco terca, pero es un sol. Se hace querer muchísimo», asegura Tere.

La pérdida de audición es la principal dificultad con la que convive actualmente. «La pena es que está muy sorda. Si no fuera por eso, de la cabeza está bastante bien», explica la trabajadora.

Una celebración muy especial

La noticia del centenario ha despertado una gran ilusión entre quienes conviven con ella. De hecho, varias trabajadoras han acudido a la celebración incluso aunque no les tocaba trabajar. Para Tere, el cariño que despierta Soledad es evidente. «La quiero mucho. Hay personas que se hacen querer y ella es una de ellas».

También han estado presentes la alcaldesa de Gamiz-Fika, Ana Rubio Andrés. y la asociación de mujeres de Gatika Txirin txirin.

Mientras tanto, la protagonista sigue viendo el cumpleaños desde su propia perspectiva. A sus ojos, los 100 años todavía quedan lejos. Quizá por eso afronta la celebración con la naturalidad de quien sigue sintiéndose mucho más joven de lo que dice el calendario.

Este domingo, sin embargo, familiares, amigos y trabajadoras se encargarán de recordarle que ha alcanzado una cifra reservada para muy pocas personas: un siglo de vida.


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