La polémica surgida en torno a las calificaciones de Euskera de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) sigue sumando reacciones. Esta vez ha sido la mesa de familias de la escuela concertada vasca, Itunpeko Familien Mahaia, la que ha dado un paso al frente para reclamar claridad, garantías y transparencia en un asunto que ha generado inquietud entre cientos de estudiantes y sus familias.
La plataforma, que representa a una amplia mayoría de las familias de la red concertada de Euskadi, considera que la situación ha creado una preocupación lógica en un momento decisivo para el futuro académico de muchos jóvenes y pide a la Universidad del País Vasco que esclarezca cuanto antes lo ocurrido.
La preocupación de las familias llega al centro del debate
Desde Itunpeko Familien Mahaia recuerdan que las notas de la PAU pueden determinar el acceso a determinadas carreras universitarias y, por tanto, cualquier duda sobre el proceso de corrección o revisión genera una enorme incertidumbre.
Por ello, solicitan que el procedimiento actualmente en marcha se realice con la máxima rapidez posible, pero sin renunciar a las garantías necesarias para asegurar la objetividad y la fiabilidad de los resultados.
La portavoz de la plataforma, Rosana Navarro, subraya que las familias comparten la preocupación de los estudiantes y consideran fundamental que todas las dudas se aclaren cuanto antes.
La EHU, llamada a aclarar lo sucedido
La organización recuerda que tanto la corrección de las pruebas como la revisión de las calificaciones son competencia exclusiva de la Universidad del País Vasco y considera que corresponde a esta institución ofrecer explicaciones claras sobre lo ocurrido.
A juicio de la plataforma, es necesario analizar a fondo la situación para despejar cualquier duda y evitar que puedan surgir sospechas sobre la imparcialidad del proceso.
La credibilidad del sistema educativo, en juego
Más allá de las notas concretas, las familias creen que lo que está sobre la mesa es la confianza de la ciudadanía en el sistema educativo vasco.
Por ello, defienden que cualquier incidencia relacionada con una prueba tan relevante debe ser explicada con rigor y transparencia para garantizar que estudiantes y familias mantengan la confianza en los mecanismos de evaluación.
«El euskera no puede convertirse en un arma política»
La mesa de familias de la concertada también ha querido desmarcarse de cualquier intento de utilizar esta polémica para alimentar enfrentamientos ideológicos o lingüísticos.
La organización insiste en que el debate debe centrarse exclusivamente en garantizar una evaluación justa para el alumnado y rechaza que el euskera se convierta en un elemento de confrontación política o social.
Un asunto que mantiene en vilo a cientos de estudiantes
Mientras continúa el proceso de revisión, las familias reclaman respuestas rápidas y definitivas que permitan cerrar una controversia que ha generado un intenso debate público en Euskadi.
Porque cuando una nota puede abrir o cerrar la puerta a una carrera universitaria, lo que las familias piden no son explicaciones complejas, sino algo mucho más sencillo: certezas.