Osakidetza volverá a ajustar su actividad durante los meses de verano con el cierre de más de 500 camas hospitalarias en distintos centros de Euskadi, según el informe de planificación asistencial elaborado por el sindicato Satse. La medida se enmarca en la reducción de actividad habitual del sistema sanitario durante julio y agosto y en las vacaciones del personal.
Situación detallada
El documento detalla el cierre de unas 430 camas en nueve hospitales, aunque advierte de que la cifra total será superior al no incluir datos de centros de referencia como Cruces y Galdakao. Solo el pasado verano, en Cruces se llegaron a cerrar más de un centenar de camas, lo que apunta a que el impacto real podría superar con claridad el medio millar.
El informe refleja situaciones especialmente relevantes como la del hospital de Santiago en Vitoria, donde se prevé reducir en torno a un 43% su capacidad de hospitalización a partir de la segunda quincena de julio, pasando de 272 camas a 156.
Servicios tensionados
También se recogen cierres en otros hospitales del territorio, como Basurto, con 81 camas menos, Txagorritxu con 44, Donostia con 96, Gorliz con 24 o Santa Marina con 38, entre otros centros de la red pública vasca. Satse advierte además de posibles tensiones en determinados servicios, especialmente en áreas como la atención obstétrica, donde señala que podrían no cubrirse todas las plazas solicitadas durante el periodo estival.
El cierre de camas se suma a otras medidas de ajuste habituales en verano, como la reducción de horarios en los centros de salud, donde aproximadamente un tercio adelanta su cierre a las 15.00 o las 17.00 horas en lugar de las 20.00 horas habituales.
Con este escenario, el sistema sanitario vasco afronta el verano con una reorganización de recursos que busca compatibilizar la atención asistencial con el periodo vacacional, aunque bajo la vigilancia sindical por su posible impacto en la asistencia.