El Ayuntamiento de Sopela ha presentado un estudio con seis alternativas para garantizar la continuidad de la rampa de acceso a la playa de Barinatxe. La opción mejor valorada propone estabilizar la ladera con mallas, una actuación que permitiría recuperar el acceso peatonal y el paso de vehículos de emergencia y limpieza.
Seis opciones sobre la mesa
El Ayuntamiento de Sopela ha dado a conocer el estudio técnico encargado para encontrar una solución definitiva a los problemas de acceso a la playa de Barinatxe. El documento, elaborado por la ingeniería Bidein, analiza seis alternativas para estabilizar el talud que afecta a la rampa de acceso al arenal, dañada por varios deslizamientos de tierra registrados en 2022, 2024 y comienzos de 2026.
El objetivo es garantizar la seguridad de la ladera y mantener operativo un acceso considerado esencial tanto para los usuarios de la playa como para los servicios de limpieza y emergencias.
La opción preferida
Tras evaluar las diferentes propuestas en función de su impacto sobre los usuarios, el medio ambiente y el coste económico, el estudio concluye que la alternativa más adecuada es la estabilización global de la ladera mediante la instalación de mallas.
Según el informe, esta actuación solo obligaría a cerrar la rampa durante la ejecución de las obras y, una vez finalizadas, permitiría recuperar el acceso peatonal y el paso de los vehículos de limpieza y emergencias. Además, contribuiría a frenar la erosión del talud sin generar una afección significativa sobre la flora, la fauna o el paisaje.
La intervención tendría un coste inicial de 400.000 euros, un mantenimiento anual de 30.000 euros y una vida útil estimada de dos décadas.
Acceso restringido
En la actualidad, la rampa continúa cerrada al tránsito peatonal. Únicamente pueden utilizarla los servicios de limpieza y emergencias, después de que la Diputación Foral de Bizkaia retirara a finales de mayo los materiales acumulados por el último deslizamiento de tierra.
Mientras no se adopte una solución definitiva, el Ayuntamiento mantiene un seguimiento diario de la zona a través de la Policía Local y la Brigada Municipal, además de controles geotécnicos periódicos para vigilar la evolución del talud.
Una actuación compartida
El Consistorio considera imprescindible la colaboración entre las distintas administraciones para hacer frente a un problema de gran complejidad técnica. Por ello, plantea la firma de un convenio institucional que permita financiar y ejecutar la actuación elegida.
La recuperación del acceso resulta especialmente importante para una playa que durante el verano de 2025 recibió cerca de 171.000 visitantes y cuya actividad también es fundamental para las escuelas de surf que desarrollan su trabajo en Barinatxe.