Ráfagas al cielo para Gorane, el último adiós a una motera que dejó huella en el mundo de las dos ruedas

Gorane falleció en un accidente de tráfico en León cuando viajaba junto a su marido hacia la concentración motera de Lagos de Sanabria
Última imagen de Pedro y Gorane ante del fatídico accidente / Pedro Román

El mundo de la moto despide con enorme tristeza a Gorane, una mujer muy querida entre los aficionados a las dos ruedas y rostro inseparable de Motocicletas Bolueta Sport. Su muerte, el pasado 10 de julio, ha provocado una oleada de mensajes de cariño que reflejan el vacío que deja entre quienes compartieron con ella carretera, amistad y pasión por las motocicletas.

 Ese día, Gorane y su marido, Pedro, iniciaron uno de esos viajes que tanto disfrutaban juntos: «Nos vamos de novios», escribió él antes de poner rumbo a la concentración motera de Lagos de Sanabria. En el último vídeo que Pedro grabó durante una parada del trayecto aparece Gorane sonriendo, rodeada de naturaleza y disfrutando del camino. Minutos después, un coche la arrolló al paso por un pueblo de León. La mujer sufrió heridas mortales y falleció en brazos de su marido.

La despedida de Pedro ha emocionado a cientos de personas. Junto a la última fotografía que conserva con ella escribió unas palabras cargadas de amor y de recuerdos: «Lo digo orgulloso con nuestra última foto juntos. Te has ido, pero hoy no es un día para llorar, es un día para recordar. Recordar que hay personas que llegan a ser una prolongación de ti mismo. Nos gustamos desde que nos vimos y nos quisimos desde que nos conocimos. Nos vemos pronto, en esta vida o en otra, pero te encontraré».

Una mujer que hizo de la moto una familia

A partir de ese momento, las redes sociales se llenaron de mensajes de condolencia que evidencian el enorme cariño que despertaba Gorane. Amigos, clientes y compañeros de rutas coincidieron en destacar su cercanía, su generosidad y la pasión con la que vivía el mundo de la moto: «Un encanto de motera y de persona, un ejemplo eterno»; «Pedro y Gorane, Gorane y Pedro. No hay más que decir. Por siempre»; «En pocos minutos de hablar con ella sabías que era una de las mejores personas que el mundo podía regalar»; o «Hoy estamos de luto por haber perdido a una campeona, una enamorada y entusiasta de la vida y de la moto» son algunos de los mensajes que se repiten entre decenas de publicaciones.

Otros la recuerdan como una mujer que «por donde pasaba siempre dejaba huella» y acompañan su despedida con el tradicional «ráfagas al cielo», el homenaje con el que la familia motera dice adiós a quienes emprenden su último viaje. Muchos de quienes la conocieron también coinciden en una idea: Motocicletas Bolueta Sport nunca fue solo un concesionario. Era un lugar de encuentro y una segunda casa para muchos aficionados: «No hay palabras. Solo quedan corazones rotos. Bolueta Sport no es solo un concesionario, es una familia de amantes de las motos y desde que os conocí sentí que, de alguna forma, me habíais adoptado», resume uno de los mensajes más compartidos.

El último adiós a Gorane transcurrió como, probablemente, a ella le habría gustado. Decenas de moteros acompañaron a Pedro y a su hija en un homenaje marcado por los aplausos, la emoción y las ráfagas al cielo. El rugido de los motores sustituyó al silencio para despedir a una mujer que hizo de su pasión por las motos una forma de vivir y de crear una familia que hoy llora su ausencia. Desde Radio Nervión hemos querido hacer este pequeño homenaje a una mujer que merece ser recordada.


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