En las innumerables entrevistas que Luis de la Fuente ha concedido a medios estatales durante los cuatro años que lleva al frente de la selección española ha repetido insaciablemente que entró a la RFEF porque leyó en un periódico que necesitaban de seleccionadores para las categorías inferiores. Desde 2013, cuando se hizo cargo de la sub 19, ha ido subiendo escalafones hasta proclamarse campeón del mundo este domingo. Una hazaña celebrada por un Athletic Club con tres jugadores fundamentales que han sido fundamentales para lograr este título.
Pero, antes de llegar a la RFEF, el de Haro se forjó como entrenador en el fútbol vizcaíno. Poco después de colgar las botas en el Deportivo Alavés en 1994 comenzó su carrera como entrenador en el CD Getxo, haciéndose cargo de uno de los equipos juveniles -en el que, por cierto, dirigió al hermano del lehendakari Imanol Pradales-.
Del @cdGetxoOficial a campeón del Mundo. Zorionak De la Fuente! pic.twitter.com/PGzi9y1EtG
— Jon Rivas (@jonjrivasa) July 19, 2026
De allí cogió el Puente Colgante para entrenar a otro club gualdinegro como el Portugalete, en la por entonces siempre competitiva Regional Preferente durante tres temporadas, entre 1997 y 2000. Ese año apostó por él un club cercano a su casa como el Aurrerá de Vitoria, por aquél entonces un habitual de la zona alta de Segunda B. 29 jornadas duró en el cargo antes de que le destituyeran en 2001 y firmase por otro equipo que podría considerarse su segundo amor: el Sevilla FC, en cuya cantera forjó a jugadores como Sergio Ramos, Jesús Navas o el difunto Antonio Puerta.
Tres años en el Bilbao Athletic y delegado del primer equipo
En 2006 regresó a Lezama, donde continuó su etapa formativa dirigiendo al Bilbao Athletic. En la 2006-2007 se hizo cargo de un equipo que salvó la categoría prácticamente sobre la bocina y en la que dirigió a futuros mitos de la historia rojiblanca como Markel Susaeta, Xabi Etxeita o Beñat Etxebarria, además de a un jugador con una longeva trayectoria en el fútbol profesional como Anaitz Arbilla.
Con la llegada de Joaquín Caparrós al banquillo del primer equipo en 2007 pasó a ser delegado del primer equipo durante dos temporadas, hasta que en 2009 regresó al Bilbao Athletic para hacerse cargo de un equipo que volvió a sufrir para salvar la categoría. En su plantilla, futuros jugadores del primer equipo como Iago Herrerín, Iñigo Pérez, Javi Eraso, Ander Iturraspe, Eneko Bóveda, Erik Morán, Jonás Ramalho, Guillermo o Borja Ekiza, y también tuvieron un efímero paso dos de las mayores leyendas rojiblancas de este siglo: Óscar de Marcos e Iker Muniain.
La temporada siguiente pasaron menos apuros para salvar la categoría, haciéndose cargo de un equipo que había cambiado bastante. Aitor Fernández, Saborit, Igor Martínez, Urko Vera, Álvaro Peña o Ibai Gómez formaron parte de aquél equipo.
