El paseo matinal de Neska y su dueño por el muelle de Algorta estuvo a punto de terminar en tragedia. Eran alrededor de las ocho de la mañana de este lunes cuando la perra cayó al mar por un agujero del muelle y quedó atrapada entre las rocas, a unos cuatro o cinco metros de profundidad. Lo que siguió fueron cerca de treinta minutos de angustia hasta que los bomberos consiguieron rescatarla.
Cuando el operativo llegó al lugar, Neska llevaba ya un buen rato en el agua: «Igual media hora», explica a Radio Nervión Martín, bombero del parque de Artaza, que no dudó en descender hasta la zona pese a la dificultad del acceso: «No había excesiva ola; lo complicado era el acceso. Alguno pensaba que era imposible bajar hasta Neska, pero lo logramos», recuerda.
La intervención se complicó todavía más porque la corriente no dejó de mover al animal: «Cuando hice la primera bajada, el agua la desplazó unos 50 metros o más y volvió a subirse a otra piedra», relata Martín. Con la marea subiendo y cada vez menos espacio donde refugiarse, el bombero consiguió finalmente llegar hasta ella, lanzarse al agua y ponerla a salvo.
Agradecimientos
Las imágenes del rescate, grabadas por la usuaria @nerealagun, se han difundido rápidamente en redes sociales. Tras la intervención, quiso agradecer públicamente la actuación de los servicios de emergencia: «Queremos agradecer de corazón la rápida actuación de la Ertzaintza de Getxo, que acudió de inmediato, y de los bomberos, que culminaron el rescate. Con la marea subiendo, Neska logró primero refugiarse sobre una roca, pero tuvo que pasar a otra cada vez más pequeña. Finalmente, Martín se lanzó al agua y, nadando hasta ella, logró ponerla a salvo. Hemos pasado un momento muy duro, pero por suerte todo ha terminado con un final feliz», escribió.

Para Martín, además del trabajo del operativo, hubo otro factor decisivo: el comportamiento del animal: «Todo fue gracias a que Neska se portó como una campeona«, afirma el bombero. Una historia con final feliz.