Los vecinos del Alto de Sollube, en Bermeo, vuelven a reclamar la recuperación del servicio de autobús los domingos y festivos. Denuncian que llevan entre tres y cuatro años sin transporte público esos días y aseguran que esta situación está afectando tanto a la actividad económica como a la vida diaria de quienes residen y trabajan en la zona.
La reivindicación la ha trasladado públicamente José, aunque insiste en que se trata de una petición compartida por vecinos, alojamientos rurales y negocios del entorno. Según explica, la ausencia de autobús desanima a muchas personas a acercarse hasta la zona, ya que les obliga a utilizar el coche particular. «Si la gente quiere venir a comer y tomar un vino, luego no puede volver en autobús», lamenta.
Una queja que afecta a vecinos, trabajadores y visitantes
Los afectados recuerdan que el Alto de Sollube es un punto de acceso a rutas de senderismo, al monte Burgoa y al yacimiento arqueológico de la zona, espacios que reciben promoción turística por parte de distintas instituciones. Sin embargo, consideran que esa promoción pierde sentido si no existe una alternativa de transporte público para llegar hasta allí.
José César Antecano asegura que el problema también repercute en los negocios de la zona y en las personas que trabajan en ellos. «Tengo que ir yo mismo a recoger a empleados y clientes», explica.
Como alternativa, proponen implantar una lanzadera entre Bermeo y Sollube durante los domingos y festivos, similar a otros servicios que funcionan en municipios cercanos. Insisten en que podría ser cada dos horas o más ya que la gente se acostumbraría al horario y así tendrían una posibilidad.
Más seguridad
Además del transporte, los vecinos reclaman mejoras en materia de seguridad. Recuerdan el incendio registrado recientemente en la zona, que lograron controlar los vecinos antes de la llegada de los bomberos, y solicitan la instalación de tomas de agua de emergencia para facilitar una respuesta más rápida ante futuros incidentes.
Por todo ello, insisten en que recuperar un servicio mínimo de autobús permitiría mejorar la movilidad, favorecer la actividad turística y hostelera y evitar el aislamiento que, aseguran, sufre el barrio durante los domingos y festivos.