A partir del sábado, Felipe Manzano comienza una nueva vida tras cuarenta años dedicándose en cuerpo y alma a la Peluquería Miró, uno de los locales de peluquería más antiguos de Santutxu, como él mismo presume. Y es que este viernes se jubila, por lo que esta última semana está siendo muy especial para él.
«He conocido a cuatro generaciones de clientes, a padres, hijos y nietos. He tenido una clientela muy maja», asegura Felipe a Radio Nervión. «Durante estos días está viviendo mucha gente a hacerse un último corte de pelo y a despedirse, para ver si coincidimos otra vez». Tras toda una vida residiendo en Santutxu, con su jubilación va a comenzar una nueva vida: «Marcho fuera. Cerquita, pero fuera de Bilbao. Por eso, como no nos vamos a ver tan a menudo la despedida va a ser un poco dolorosa«, admite.
Felipe inauguró la Peluquería Miró en 1986. «Llevo 40 años en el mismo local. Empecé con 24 y ahora tengo 64. Además en el mismo sitio siempre, será de lo más antiguos de Santutxu. Pocos locales quedarán que lleven cuarenta años en el mismo sitio». Ahora continuará bajo el mando de una chica, Janire -«que es muy buena profesional además», afirma- que continuará con el espíritu de la peluquería, que es mixta.
Su último cliente lo ha pedido expresamente
Precisamente la clientela ha sido la que le ha permitido resistir durante cuatro décadas. «Aquí hemos pasado por altibajos, como en todos los sitios. Pero como la clientela ha sido fiel no hemos tenido problemas. Siempre me han cuidado y yo a ellos también. Por ejemplo, cuando fue el COVID que tuvimos que estar cerrados y lo pasamos mal, pero ahora ya todo bien», afirma.
Felipe ya sabe quién será su último cliente. «Es un chico llamado Álex que me dijo que a él le dejase para el final, porque quería que fuese el último cliente al que le cortase el pelo y se lo he respetado», concluye.