El Ayuntamiento de Barakaldo celebra durante 2026 el 975 aniversario de la primera mención documental conocida del nombre de Barakaldo, un hito histórico que aparece fechado el 30 de enero de 1051 en un documento conservado en el Becerro Galicano del Monasterio de Yuso, en el pueblo San Millán de la Cogolla. En el documento aparece entre los confirmantes un señor llamado Lope Blascoz, al que se identifica como «senior Lope Blascoz baracaldonensis«.
La expresión viene del sufijo latino -ensis, que se utilizaba para expresar procedencia o pertenencia territorial. En este caso, permite interpretar la expresión como «Lope Blascoz, el de Barakaldo». Y ahí reside la importancia de este aniversario. «No estamos solamente ante la primera vez que aparece escrito el nombre de nuestra ciudad. Estamos ante la primera huella documental conocida de una persona que es identificada por su pertenencia a Barakaldo. Hace 975 años, Barakaldo ya era suficientemente reconocido como territorio como para que su nombre sirviera para identificar a una persona ante terceros. El documento convierte así una palabra en algo mucho más profundo: una primera expresión escrita de pertenencia», ha explicado Amaia del Campo, alcaldesa de Barakaldo, junto a Joseba Altube, presidente del grupo Laguntasuna.
«La industria transformó profundamente nuestra ciudad y forma una parte fundamental de lo que somos, pero antes de ella ya había aquí una comunidad, un territorio y unas personas que se reconocían como de Barakaldo. Y eso es precisamente lo que queremos celebrar: que llevamos casi mil años construyendo nuestra identidad». La alcaldesa ha subrayado además el valor emocional de esta efeméride. «Cuando leemos baracaldonensis, estamos leyendo una palabra escrita hace casi mil años que, en el fondo, habla de algo que seguimos sintiendo hoy. Ser de Barakaldo. Sentirnos de Barakaldo. Estar orgullosos de decir de dónde somos. Es una forma muy antigua de expresar algo que sigue plenamente vivo entre nosotros».
El Barakaldo de 1051 era muy diferente al actual. Era un territorio rural, articulado en torno a comunidades, recursos naturales y relaciones sociales y de poder propias de la Alta Edad Media. Con el paso de los siglos, aquella comunidad experimentó profundas transformaciones hasta convertirse en la ciudad industrial, moderna, diversa y dinámica que se conoce hoy. Pero entre aquel Barakaldo y el actual existe un hilo conductor: la pertenencia a un lugar y la continuidad de un pueblo. «Queremos que este Barakaldonensis sea una celebración abierta a todas las personas que hoy forman parte de nuestra ciudad; una ocasión para impulsar el orgullo barakaldés; el orgullo de pertenecer a este pueblo», ha añadido la alcaldesa. Del documento medieval a las calles de Barakaldo.
Varias iniciativas culturales para celebrarlo
El Ayuntamiento ha preparado de la mano de Laguntasuna diferentes iniciativas culturales y divulgativas para acercar esta historia a la ciudadanía y convertir el aniversario en una celebración compartida. Entre las principales actividades se ha realizado una visita de la alcaldesa a San Millán de la Cogolla, para ver el documento original y acercar a Barakaldo el contexto histórico en el que aparece por primera vez el nombre de la ciudad.
La programación tendrá también su reflejo en San Vicente, donde los días 19 y 20 se llevará a cabo una Feria Medieval. Por último, el 13 de octubre está prevista la presentación de los tótems y de una exposición divulgativa en la calle Fueros, desde la zona de la iglesia hasta el metro, que permitirá conocer de una manera cercana la historia que hay detrás de baracaldonensis. La iniciativa contará además con la participación de expertos locales para profundizar en el significado histórico de esta primera referencia escrita. «975 años después, aquella palabra sigue hablándonos», ha concluido Amaia del Campo. «Nos recuerda que antes de nosotros hubo otras personas que vivieron aquí, construyeron pueblo y fueron reconocidas como de Barakaldo. Y nosotros tenemos ahora la responsabilidad de recoger ese legado y transmitirlo a quienes vendrán después. Porque Barakaldo tiene casi mil años de historia escrita, pero, sobre todo, tiene casi mil años de gente que ha sentido que este es su lugar.»