La preocupación crece entre los vecinos de varias comunidades de propietarios situadas junto a los antiguos terrenos industriales de CAESA, en Erandio, donde se están llevando a cabo trabajos de descontaminación del suelo. Los residentes denuncian que, desde hace semanas, un polvo procedente de las obras entra en sus viviendas. Aseguran que, a día de hoy, no han recibido información sobre su composición ni sobre las medidas de seguridad adoptadas durante la intervención.
Ante esta situación, los afectados se plantean solicitar la paralización cautelar de las obras hasta que las administraciones y los responsables de los trabajos aclaren qué materiales se están extrayendo, qué riesgos pueden existir para la salud y qué protocolos de protección se están aplicando.
Polvo en ventanas, balcones e interiores de las viviendas
Los vecinos explican que el movimiento continuo de tierras genera una nube de polvo que, según afirman, acaba depositándose en ventanas, terrazas e incluso en el interior de las viviendas. La cercanía entre la zona de obras y los edificios residenciales ha incrementado la inquietud entre quienes viven junto al antiguo enclave industrial.
Los residentes recuerdan que estos terrenos acogieron durante décadas actividad industrial. Por ello consideran imprescindible conocer si el polvo que se está dispersando contiene sustancias potencialmente peligrosas derivadas de esa actividad histórica.
Piden información urgente sobre la descontaminación
La pasada semana, los vecinos registraron una solicitud formal para pedir información sobre el desarrollo de los trabajos. En ella reclaman conocer la caracterización de los contaminantes presentes en los suelos, la composición del polvo generado durante las excavaciones y las medidas preventivas previstas para evitar que las emisiones afecten a la población cercana.
Según denuncian, hasta el momento no han recibido respuesta. Aseguran que tampoco han visto medidas visibles de control, como sistemas eficaces para minimizar la dispersión del polvo durante el movimiento de tierras.
Crece el malestar entre los residentes
La preocupación ha ido extendiéndose entre más vecinos de la zona, que estudian dar nuevos pasos si no obtienen información en los próximos días. Entre las opciones que valoran figura solicitar la suspensión temporal de las obras. Todo ello hasta disponer de garantías suficientes sobre la seguridad de los trabajos y la protección de la población.
Los afectados insisten en que no cuestionan la necesidad de descontaminar unos terrenos industriales, pero consideran que una actuación de estas características debe desarrollarse con la máxima transparencia. También piden que se den todas las medidas necesarias para evitar posibles riesgos para quienes viven a escasos metros de la zona intervenida.
