El Frontón Bizkaia, ubicado en Bilbao, en Miribilla, culmina la renovación integral de su cubierta tras ocho meses de trabajos. La actuación garantiza la estanqueidad y conservación de una de las infraestructuras deportivas más emblemáticas del territorio y dota a la instalación de una solución con garantía de 25 años. Todo ello gracias a una inversión de más de 700.000 euros.
La intervención ha permitido renovar por completo la cubierta tipo Deck del frontón. Ha mejorado de forma significativa la protección del edificio frente a las inclemencias meteorológicas, prolongando su vida útil y optimizando las condiciones de mantenimiento para las próximas décadas. La actuación ha incluido la rehabilitación integral de la cubierta existente y la reparación y adecuación de los exutorios y lucernarios instalados en la misma. Estos elementos desempeñan una función esencial tanto para garantizar la estanqueidad del edificio como para favorecer la ventilación y la iluminación natural del recinto.
En este sentido, los trabajos han consistido en la retirada progresiva de los sistemas de aislamiento térmico e impermeabilización existentes. Junto a ello el saneo y la reparación de los elementos estructurales que presentaban deterioros derivados del paso del tiempo y la instalación de una nueva solución constructiva de altas prestaciones.
El nuevo sistema incorpora aislamiento térmico y una lámina impermeabilizante soldada diseñada para ofrecer una elevada resistencia frente al agua, las variaciones térmicas y el envejecimiento causado por la exposición continuada a los agentes atmosféricos.
La instalación de la nueva membrana impermeabilizante requería condiciones meteorológicas favorables. Y es que los trabajos de colocación y soldadura son incompatibles con situaciones de lluvia, altos niveles de humedad ambiental o determinados episodios de viento. Durante el desarrollo de la actuación se registraron diversos periodos de precipitaciones y humedad elevada que condicionaron algunas fases de la ejecución. Obligaron a adaptar la planificación inicialmente prevista para garantizar la calidad final de la intervención y preservar la garantía asociada al sistema.
La actuación se ha adaptado también a la programación deportiva y cultural del recinto. Así se han minimizado las afecciones sobre las personas usuarias, deportistas, entidades y eventos que habitualmente utilizan esta instalación de referencia.