Bilbao ya cuenta los días para una de sus celebraciones más queridas. El próximo 11 de octubre llegará la 63ª edición de la Fiesta Txikitera, una cita que desde 1964 mantiene vivo el espíritu del txikiteo y rinde homenaje a quienes han conservado esta tradición tan ligada a la identidad de la Villa.
La jornada coincide con la festividad de la Amatxu de Begoña, patrona de Bizkaia, y volverá a reunir a vecinos y visitantes en torno a una costumbre que va mucho más allá de salir de poteo: compartir conversación, música y encuentros en las calles de Bilbao.
Una tradición que nació hace más de seis décadas
La Fiesta Txikitera fue impulsada en 1964 por Don Epi, párroco de la Catedral de Bilbao, con el objetivo de dedicar cada año un recuerdo a las generaciones anteriores que mantuvieron viva la cultura del txikiteo.
Desde entonces, la celebración se ha convertido en un símbolo de la forma de relacionarse en Bilbao, vinculada a la cercanía, la camaradería y el sentimiento de pertenencia a la ciudad.
El txikiteo como patrimonio de vida y convivencia
Más allá de los bares y las cuadrillas, sus impulsores defienden el txikiteo como una expresión de la cultura vasca: una manera de encontrarse, fortalecer lazos sociales y mantener una tradición basada en la conversación y la convivencia.
Una costumbre que ha pasado de generación en generación y que sigue formando parte de la memoria colectiva de Bilbao.
Una cita para celebrar la esencia bilbaina
La 63ª Fiesta Txikitera volverá a poner en valor una de las imágenes más reconocibles de la ciudad: las calles llenas de grupos compartiendo tiempo juntos, con la música y la amistad como protagonistas.
Una celebración que mantiene viva una parte del alma de Bilbao y que cada año recuerda que algunas tradiciones no solo se conservan: también se viven.