Tres hombres de 37, 45 y 55 años, asentados en Bizkaia, han ingresado en prisión acusados de formar parte de un grupo criminal especializado en el robo de cobre en La Rioja. La Guardia Civil les atribuye cuatro robos con fuerza cometidos en el polígono industrial de El Sequero, en Agoncillo, donde presuntamente sustrajeron material valorado en más de 58.000 euros.
La operación, denominada «Orosque», comenzó después de que dos empresas denunciaran varios robos durante el pasado mes de junio. Una de ellas sufrió un asalto y la otra fue víctima de tres robos en apenas unos días.
Los investigadores concluyeron que los detenidos se desplazaban expresamente desde Bizkaia hasta La Rioja para cometer los robos y regresar poco después con el material sustraído.
Un plan organizado para robar y vender el cobre
Según la investigación, el grupo actuaba con un reparto de funciones muy definido. Mientras uno de los integrantes vigilaba el entorno, los otros accedían a las instalaciones para extraer el cobre y acumularlo en un punto desde el que posteriormente lo cargaban en una furgoneta antes de abandonar rápidamente la zona.
Los agentes les atribuyen el robo de 5.000 metros de cable de cobre, doce bobinas y cuatro palés con alrededor de 800 metros de cableado, lo que ocasionó pérdidas superiores a los 58.000 euros para las empresas afectadas.
Para dificultar su localización, los sospechosos evitaban las rutas habituales y utilizaban carreteras secundarias y autopistas alternativas tanto en la ida como en el regreso a Bizkaia.
Más de dos toneladas de cobre
La Guardia Civil sostiene que, una vez de vuelta en Bizkaia, los detenidos llevaban el cobre a un centro de reciclaje para venderlo cuanto antes. Para evitar ser identificados, utilizaron de forma fraudulenta la identidad de otra persona durante las operaciones de venta.
De este modo consiguieron vender más de dos toneladas de cobre, obteniendo un beneficio de 9.423 euros. Las ventas coincidían prácticamente con las fechas de los robos, lo que, según los investigadores, demuestra la rapidez con la que trataban de deshacerse del material para impedir su recuperación.
Tras reunir las pruebas necesarias, la Guardia Civil detuvo a los tres sospechosos, a quienes también investiga por pertenencia a grupo criminal y usurpación de identidad. Después de pasar a disposición judicial, el juez decretó el ingreso en prisión de los tres implicados.