La brutal agresión a un socorrista a la salida del polideportivo de Txurdinaga el pasado 23 de julio ha vuelto a poner el foco en la seguridad de los trabajadores de Bilbao Kirolak. El comité de empresa de Emtesport reclama ahora más presencia policial en las instalaciones para hacer frente al aumento de insultos, amenazas y comportamientos agresivos que, según denuncia, sufren los trabajadores.
Los representantes de la plantilla consideran que las medidas adoptadas hasta ahora no han sido suficientes y piden un cambio en la forma de actuar ante estos conflictos. Su propuesta incluye más presencia de la Policía Municipal y la Ertzaintza, sanciones más contundentes y un protocolo que establezca cómo deben actuar los trabajadores ante una situación de riesgo.
Más presencia policial en los polideportivos
Esta es una de las principales reivindicaciones del comité. Los trabajadores reclaman recuperar la presencia policial en las instalaciones, una medida que, según señalan, ya demostró en el pasado su efecto disuasorio. La propuesta plantea regular esta presencia mediante un convenio entre el Ayuntamiento y Bilbao Kirolak. También reclama establecer un protocolo de actuación conjunto con los trabajadores.
El comité considera que la capacidad de hacer cumplir las normas no puede recaer únicamente sobre los empleados de los polideportivos. Por eso, defiende que la potestad sancionadora y el uso legítimo de la fuerza corresponden a los cuerpos policiales.
Un protocolo para actuar ante los conflictos
Los trabajadores plantean crear un protocolo específico que marque las pautas que deben seguir tanto el personal de las instalaciones como las empresas contratadas, Bilbao Kirolak y los cuerpos policiales. El primer paso sería advertir al usuario de que su comportamiento no resulta adecuado y pedirle que respete las normas internas y de convivencia.
Si mantiene su actitud, los trabajadores le invitarían a abandonar las instalaciones. Si el conflicto continúa, el protocolo contempla avisar al personal de control de accesos y contactar con la Policía Municipal o la Ertzaintza cuando sea necesario. Además, cada intervención debería quedar registrada mediante un informe con lo ocurrido, las actuaciones realizadas, la fecha y la hora.
Endurecer las sanciones
La propuesta también reclama una aplicación “estricta y real” de las sanciones previstas en la normativa. El comité pide acabar con la permisividad ante los insultos, amenazas y otros comportamientos incívicos contra trabajadores, usuarios o instalaciones. Entre las medidas planteadas figura la expulsión temporal de un usuario como medida cautelar desde el momento en que se producen los hechos. La expulsión se mantendría hasta resolver la reclamación y decidir si corresponde una sanción.
Los trabajadores también proponen que la reincidencia en amenazas verbales durante un periodo inferior a dos años pase a considerarse automáticamente una falta grave. Además, plantean que la acumulación de dos faltas muy graves en un plazo de cinco años conlleve diez años de prohibición de acceso a las instalaciones de Bilbao Kirolak.
Refuerzo de las plantillas
El comité reclama aumentar el número de trabajadores durante los días y horarios de mayor afluencia para garantizar un servicio seguro. La propuesta incluye también medidas concretas para algunas instalaciones.
En el polideportivo de Rekalde, los trabajadores piden mejorar el vallado perimetral con un final angulado antitrepa. También solicitan cerrar los tornos del aparcamiento durante la temporada de verano para evitar accesos sin control. En Miribilla reclaman la intervención de los servicios municipales para solucionar la ocupación de zonas de paso por personas sin hogar en el perímetro de la instalación. Según explican, esta situación genera problemas de convivencia y seguridad y obliga en ocasiones a cerrar determinados accesos.
Más control en los accesos
El comité propone que las entradas a las instalaciones se realicen mediante títulos nominativos para poder identificar a las personas que acceden a los polideportivos. También plantea limitar el acceso durante los episodios de altas temperaturas a las personas abonadas. El objetivo sería mejorar el control del aforo y facilitar la identificación de posibles infractores.
Los trabajadores recuerdan que la mayoría de los usuarios mantiene un comportamiento correcto y que los problemas se concentran en una minoría. Sin embargo, consideran necesario actuar con mayor firmeza para evitar que los insultos, las amenazas y las agresiones terminen normalizándose. La petición llega pocas semanas después de la agresión sufrida por un socorrista a la salida del polideportivo de Txurdinaga. Para el comité, aquel episodio evidencia la necesidad de reforzar la protección de los trabajadores y de mejorar la respuesta ante los comportamientos violentos.