Alertan de robos a personas sedadas en el Hospital de Cruces: «Estamos indefensos y pueden hacernos lo que quieran»

Pese a los avisos y carteles que hay en el hospital, avisan de que se cuelan en habitaciones para sustraer móviles y objetos a los sedados
Panorámica exterior del Hospital de Cruces. / Radio Nervión

Un oyente, Joserra, ha trasladado a Radio Nervión el testimonio de lo que le sucedió hace unos días en el Hospital de Cruces, mientras se recuperaba de una operación que se complicó y en la que tuvo que acudir a la UCI de reanimación.

«Cuando me pasaron a planta la primera noche, estaba sedado, durmiendo con mi compañero de habitación. Sobre las cinco o seis de la mañana abrí los ojos y vi a una persona que salía de la habitación con una bolsa negra de plástico. Pensé que era personal de limpieza, pero al despertar a las siete y media u ocho de la mañana vimos que nos habían robado los teléfonos móviles«, explica Joserra a Radio Nervión.

La sustracción de estos teléfonos provocó cierto revuelo en la planta 4, donde estaba ingresado. «Avisamos a seguridad y dimos parte a la Ertzaintza, pero nos contentaron que no pueden hacer nada», asegura.

De hecho, el propio hospital no se hace responsable de los objetos que se dejan en las habitaciones de hotel, algo que se avisa a los pacientes cuando ingresan y que figura en varios carteles. Aunque Joserra asegura que no se lo trasladaron, algo que achaca a un error humano, su familia evitó males mayores. «Gracias a Dios, nuestros hijos se habían llevado las carteras con la documentación y el dinero. Pero estamos sedados, dormidos e indefensos, así que nos pueden hacer lo que quieran en esa situación».

Fuentes de la Ertzaintza aseguran a Radio Nervión que, desde el pasado 1 de enero, se han abierto 29 investigaciones por delitos contra la propiedad en el Hospital de Cruces, y tres se han resuelto con personas investigadas mientras la policía autonómica continúa con el resto de investigaciones para lograr esclarecerlas. Asimismo, uno de ellos fue por robo con violencia e intimidación, que se resolvió con una persona investigada.

Entrada del Hospital de Cruces (Foto: Osakidetza).

Los móviles están en un pabellón abandonado cerca del Hospital de Cruces

Asimismo, Joserra pudo comprobar mediante el sistema de localización del teléfono de su hija que el móvil que le habían robado se encontraba a unos 250 metros del hospital, en unos pabellones abandonados.

«La Ertzaintza me dijo que no pueden intervenir, que solo pueden hacerlo si les pillamos con las manos en la masa. Nos dicen que nos encarguemos de seguir al delincuente con el localizador de otro móvil que esté vinculado y que, luego sí, les llamemos. Pero parecen estar atados de pies y menos. Creo que es algo que viene sucediéndose con mucha frecuencia, porque me dijeron que conocían al ladrón».

En ese sentido, Joserra no se explica que se pueda entrar a las habitaciones de un hospital por la noche con cierta impunidad. «Antes cada paciente tenía dos tarjetas que se iban intercambiando entre familiares, amigos o quien sea. Ahora parece que se ha suprimido y que hay libre acceso. No sé si podrían hacer algo», concluye.


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