Igual que el pasado domingo en Vigo, dos minutos mágicos le volvieron a dar un triunfo de muchísimo valor a un Athletic Club que mostró colmillo, garra y, sobre todo, la ambición que le faltó el curso pasado. Tras una primera mitad de buenas intenciones y de resistencia ante un buen Atlético de Madrid, Nico Williams y Robert Navarro le brindaron a Edin Terzic su primera victoria en San Mamés, asistidos por un brillante Iñaki Williams que se muestra revivido como delantero. Oihan Sancet marcó el definitivo 3-0 en los compases finales.
Con un once bastante continuista respecto al de hace seis días, la presencia de Nico Williams y Robert Navarro como titulares por las bandas fue lo más sorprendente. Casi no se habían sentado muchos espectadores en San Mamés cuando Kang-in Lee avisó con un disparo cruzado al palo tras una gran acción individual.
Todavía con el susto en el cuerpo, se siguió viendo a un Athletic intenso en la presión, que incomodaba en exceso la salida de balón colchonera, y conseguía robar en campo rival. De una recuperación así partió la primera ocasión rojiblanca: un cabezazo de Nico Williams a centro de Sancet que Marcos Llorente envió a córner. Fue en otra acción a balón parado, con el sello de Andy Hughes, cuando llegó la segunda acción de peligro local: Iñaki Williams no acertó a rematar un balón que había quedado franco en el área.
Superado el cuarto de hora de partido, y tras una larguísima combinación, Oihan Sancet tuvo una doble ocasión. Su primer remate golpeó en un defensor y el segundo, en el lateral de la red. Poco a poco se veía al Athletic más cómodo en el partido y que se había repuesto del serio aviso de Kang-in. El pase, por cierto, se lo había dado un Nico Williams al que se le vio muy activo en esos primeros minutos. Innegablemente, cualquier éxito del Athletic esta temporada pasa en gran medida por ellos.

Álex Baena respondió para los del Cholo con una doble ocasión: primero un disparo prácticamente desde su campo que no encontró portería aprovechando que Unai Simón estaba algo adelantado y, poco después, con un chut cruzado desde el área pequeña y que el de Murgia detuvo sin excesivos problemas. Otro internacional, Aymeric Laporte, desbarató una llegada de Giuliano Simeone por la banda derecha. Y un error de Unai Simón terminó en un disparo de Lookman desde fuera del área. El Atlético había conseguido invertir la tendencia desde la pausa de hidratación, si bien en los minutos finales de la primera mitad el ritmo del partido bajó bastantes enteros.
Al borde del descanso Iñaki Williams y la grada de San Mamés reclamaron tarjeta en una falta de Marc Pubill sobre el capitán rojiblanco, que intentaba zafarse con una de sus habituales cabalgadas hacia la portería de Oblak. Con la polémica por la expulsión de Yuri todavía presente, es normal que los hinchas estén sensibles y reclamen roja en una acción que puede considerarse como «prometedora».
El paso por vestuarios revitalizó al Athletic
Antes de enfilar los vestuarios, otra mala noticia. Yeray se hizo daño en una disputa con Morten Hjulmand y tuvo que retirarse directamente a vestuarios tras unos minutos intentando probarse. Aitor Paredes ocupó su lugar en la zaga y con ello encararon la segunda mitad.
Y nada más pasar por vestuarios llegó el gol del triunfo. Nico Williams resolvió un contragolpe que él mismo comenzó robando el balón, abriendo para Robert Navarro y posteriormente a su hermano Iñaki, que lanzó un centro algo mordido que el propio Nico cabeceó magistralmente. Aunque el VAR revisó si en el comienzo de la acción había salido por la línea de banda, rápidamente dictaminó que no había sido así y San Mamés estalló de júbilo. Lejos de conformarse, tras el saque de centro del Atlético recuperaron el balón. Iñaki Williams encontró esta vez a Robert Navarro, que tras un quiebre en una baldosa superó a Oblak con un disparo cruzado. De golpe y porrazo, un 2-0 magistral que amplió el júbilo de la grada. Tanto que alguno incluso se animó a abrazarse con los jugadores.
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El Atlético no tenía otra opción que volcarse al ataque en busca del empate. Allí fue donde volvió a salir a relucir la resistencia defensiva de los leones, que volvieron a echar el cerrojo. Y a donde no llegaba la zaga, lo hacía un Unai Simón atentísimo, tanto por alto como entre los palos.
Ni siquiera los cuatro cambios que metió el Cholo -uno de ellos Julián Álvarez– consiguieron darle aire fresco. Otro de los recambios, el Cuti Romero, lo probó a la salida de un córner y ‘La Araña’ la tuvo a la media vuelta tiempo después. Edin Terzic también introdujo sus permutas: Mikel Jauregizar entró en lugar de Iñigo Ruiz de Galarreta para darle algo más de intensidad y recorrido al centro del campo. Superada la hora de partido, Nico Williams lo volvió a intentar desde fuera del área.
Con la entrada de Johaneko y Álex Berenguer en lugar de Iñaki Williams y Robert Navarro, Edin Terzic se resguardó instalando una línea de tres con dos carrileros (Areso y Johaneko) y dejó a Oihan Sancet como referencia en punta. Parece que el técnico alemán también ve al de Mendilorri como nueve, por su estatura y su habilidad para girarse, igual que Marcelino así lo vio en su momento.
Y así fueron transcurriendo los minutos finales. La fiesta pudo ser mayor cuando Johaneko recibió un gran cambio de juego de Jauregizar y la centró al segundo palo, aunque Berenguer no pudo llegar al remate.
En el tiempo añadido, Oihan Sancet terminó marcando el definitivo 3-0.
