El lehendakari Jose Antonio Agirre será este año la figura central del Día de la Diáspora Vasca, una conmemoración que servirá para recordar a quienes, obligados a abandonar Euskadi durante la Guerra Civil y el franquismo, mantuvieron vivas las instituciones, la lengua y la cultura vasca desde distintos rincones del mundo.
El homenaje coincide con el 90 aniversario de la constitución del primer Gobierno Vasco, un momento histórico que el Ejecutivo quiere aprovechar para reivindicar el papel que desempeñó la diáspora en la conservación de la identidad vasca durante el exilio.
Un acto cargado de simbolismo en San Juan de Luz
La celebración tendrá lugar este 8 de septiembre en San Juan de Luz, muy cerca del lugar donde descansan los restos del primer lehendakari. El acto estará presidido por Imanol Pradales, acompañado por representantes institucionales, culturales y miembros de comunidades vascas llegadas desde diferentes países.
Bajo el lema «Izan ginen, bagara eta izango gara» («Fuimos, somos y seremos»), la jornada pretende lanzar un mensaje de continuidad entre las generaciones que vivieron el exilio y quienes hoy mantienen vivo el vínculo con Euskadi desde cualquier parte del mundo.
Un viaje por la historia del exilio vasco
Uno de los momentos más emotivos será la representación teatral inspirada en el recorrido que realizó Jose Antonio Agirre para escapar de la persecución nazi y franquista. El relato recreará el largo camino que llevó al lehendakari desde Europa hasta Nueva York, donde el Gobierno Vasco mantuvo su actividad durante el exilio gracias al apoyo de las comunidades vascas repartidas por América.
La historia también recuperará uno de los episodios más conocidos de aquella huida: el diario personal de Agirre permaneció oculto durante parte del viaje en el interior de la muñeca de su hija Aintzane. Ese objeto, convertido hoy en un símbolo de la memoria colectiva, estará presente durante el homenaje.
La diáspora, una comunidad que sigue unida a Euskadi
El Gobierno Vasco quiere aprovechar esta efeméride para reconocer el papel que durante décadas han desempeñado las Euskal Etxeak y las comunidades vascas repartidas por los cinco continentes.
Gracias a ellas, miles de personas conservaron la lengua, las tradiciones y el sentimiento de pertenencia a Euskadi incluso a miles de kilómetros de distancia, contribuyendo además a dar visibilidad internacional a la realidad vasca en algunos de los momentos más difíciles de su historia.
La celebración contará también con la participación del grupo de danzas del Centro Vasco Gure Etxea de Tandil (Argentina), como símbolo de esa conexión que todavía hoy mantiene unida a la diáspora con Euskadi.
Una mirada al pasado para construir el futuro
Noventa años después del nacimiento del primer Gobierno Vasco, el Ejecutivo insiste en que este homenaje no pretende quedarse únicamente en el recuerdo.
El objetivo es reivindicar el legado de quienes vivieron el exilio y trasladar ese testigo a las nuevas generaciones, reforzando una comunidad vasca global que continúa creciendo y manteniendo vivos los lazos con Euskadi desde cualquier parte del mundo.