El cierre de las clínicas de Vivanta Dental en Euskadi, Aragón y Galicia ha dejado a sus clientes sin saber muy bien qué hacer, con mucha incertidumbre, según denuncian desde OCU. Y es que, de un día para otro y sin previo aviso, se ha dejado a decenas de personas con tratamientos a medias tal y como indican desde la Organización de Consumidores y Usuarios. Recuerdan que en el caso de Euskadi el cierre afecta a al menos cuatro clínicas.
OCU recomienda reclamar por escrito a los centros, dirigirse a los Servicios de Consumo y, si se sufrió una mala praxis, a los Servicios de Salud. En el caso de que se esté pagando un crédito vinculado al tratamiento, es preciso dirigirse también a la entidad financiera para solicitar su cancelación.
Consejos para reclamar
1.Recopilar y guardar toda la documentación que dispongan que demuestre la vinculación con la clínica la prestación del servicio: desde publicidad y folletos a contratos, facturas, presupuestos.
2. Ponerse en contacto con la clínica, presentando una reclamación por escrito, dejando constancia fehaciente de que no se ha cumplido el contrato y reclamando la finalización del tratamiento, exigiendo al mismo tiempo que les den toda la documentación, así como la copia del historial médico. Si la clínica está cerrada, hay que dirigirse al domicilio social de la empresa que conste en su página web o en el Registro Mercantil.
3. Reclamar ante los Servicios de Consumo los posibles perjuicios que el cierre haya podido ocasionarles: no finalizar el tratamiento, pérdida del dinero adelantado, etc.
4. En caso de haber sufrido una mala praxis deben presentar una reclamación ante las Autoridades Sanitarias de la comunidad autónoma. Si, además, hubiera daños, es aconsejable pedir un informe a un dentista colegiado o a un perito odontólogo para poder luego reclamar judicialmente y comunicarlo al Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la provincia.
5. Si se hubiera solicitado un crédito vinculado al contrato de servicio firmado con la clínica o el centro, dirigirse por escrito y de forma fehaciente al departamento o servicio de atención al cliente de la entidad financiera donde tuvieran el crédito, para solicitar su liquidación y posterior cancelación por no haberse prestado el servicio. Al no cumplirse lo pactado, ese crédito deja de ser exigible. Si pasado un mes la entidad no responde al consumidor o su respuesta no es satisfactoria, puede presentar una reclamación ante el Banco de España.
Concurso de acreedores
En caso de que la empresa presente concurso de acreedores, deben dirigirse al Administrador Concursal designado por el Juzgado correspondiente, aunque es difícil que los afectados puedan recuperar las cantidades reclamadas, ya que la ley sitúa a los consumidores como los últimos en la lista. OCU reclama que se tomen medidas para evitar que queden desprotegidos los usuarios ante casos como estos.