Hay cosas que parecen superiores a Edin Terzic o a cualquiera de los entrenadores que pasen por el banquillo de San Mamés. A lo mejor en los tres días que pasó en Bilbao Martín Anselmi detectó que el Athletic Club tiene una extraña habilidad para resucitar a los equipos que llegan en una situación comprometida. Porque el Elche sacó de San Mamés un valioso punto gracias a resistir en la primera mitad las embestidas de un cuadro rojiblanco falto de puntería y que Buonanotte convirtiera una pena máxima. En los compases finales Berenguer evitó un tropezón mayor con un gol que contó con la ayuda inestimable de los defensores ilicitanos.
Los mismos once jugadores que arrollaron al Atlético comenzaron mostrándose dominadores del esférico ante un Elche que se protegía en su campo, pero seguía mostrando grandes problemas para echar el cerrojo atrás. En una incursión, Oihan Sancet centró al área pequeña e Iñaki Williams no acertó a rematarla entre los tres palos cuando ni siquiera se había cumplido el minuto cinco de partido. Su hermano Nico lo probó poco después desde la frontal del área con un remate flojo que acabó en las manos de Dituro.
Al dominio en la posesión se le sumaría también, una vez más, una presión asfixiante cuando el conjunto ilicitano intentaba salir jugando desde atrás y que les impedía mostrarse cómodos. Una presión reconocida con ovaciones por la grada de San Mamés. Aún así, todo este dominio no se materializaba en forma de goles, y tampoco de ocasiones excesivamente claras desde lo vivido en los primeros minutos. Además, el Elche parecía mostrarse cada vez más cómodo con el balón, pero solo en su campo, ya que apenas conseguía penetrar en campo rojiblanco.
Un remate de Laporte -en fuera de juego- y un disparo lejanísimo de Ruiz de Galarreta fueron de las pocas cosas positivas que llevarse a la boca en esos minutos. Superada la media hora de partido, el Athletic parecía volver a su ser. Tras una grandísima combinación entre Robert Navarro, el propio ‘Galaxy’, Jesús Areso y Sancet, Nico Williams envió el balón al fondo de las mallas en posición antirreglamentaria, y en la acción posterior Iñaki Williams se deshizo de un defensor con un caño y la centró tan fuerte que no encontró rematador. Tampoco tuvo suerte Yuri Berchiche con un remate cruzado tras una incursión por la banda izquierda.
La más clara llegó poco antes del descanso. Robert Navarro probó una vaselina tras una peinada de Iñaki Williams y salió desviada por muy poco. Y, por extraño que parezca, los jugadores enfilaron los vestuarios con un empate a cero en el marcador.

El Elche se adelantó en su primer disparo a puerta
Viendo lo que pasó hace siete días contra el Atlético, había ganas de ver si el paso por vestuarios había permitido al Athletic calibrar la puntería. Y terminó pasando todo lo contrario. En la primera acción verdaderamente peligrosa del Elche, Areso cometió penalti sobre Germán Valera y Buonanotte terminó convirtiendo la pena máxima.
Penalti a favor del Elche CF por esta acción de Areso sobre Valera.
⚽️ Buonanotte transformó la pena máxima y adelanta a los de Martin Anselmi. #LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/wtqv4pdOpY
— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) September 12, 2026
El tanto cayó como un jarro de agua fría en los jugadores rojiblancos, que parecieron perder toda la energía mostrada en la primera mitad. Unai Simón sacó un pie providencial para evitar el 0-2 y despejar un buen centro de Revivo. Sorprendió la tardanza de Edin Terzic en introducir cambios. Fueron Jauregizar y Johaneko los primeros en entrar, superada la hora de partido, para darle más energía y dinamismo al equipo en lugar de Ruiz de Galarreta y Jesús Areso.
El de Baiona entró al campo con personalidad, asociándose y buscando atacar por la banda derecha, y pareció darle otro aire al equipo, principalmente en ataque. En esas, Iñaki Williams reclamó penalti en una disputa con Javi Morcillo, pero se vio claramente que intentaba simular. También reclamó la pena máxima por una posible mano de Chust -que posteriormente golpeó en Revivo- después de un remate a centro de su hermano Nico.
Con algo de fortuna terminó empatando el Athletic. Nico Williams filtró un gran pase a Álex Berenguer, que sacó un remate flojísimo que terminó entrando muy manso en la portería y que ni siquiera la zaga franjiverde consiguió despejar.
El Elche no bajó los brazos y Osorio tuvo una ocasión clarísima por mediación de un disparo cruzado tras encontrar una autopista por su banda que, afortunadamente, golpeó en el lateral de la red. Y Maroan Sannadi, que entró por Iñaki Williams -que salió del césped cojeando- tuvo en sus botas el 2-1 a centro de Yuri, aunque no llegó a rematar. Estas dos ocasiones evidenciaron que en los minutos finales ninguno de los dos equipos dio por bueno el empate y se volcaron en busca del triunfo.
Quizás buscando una carambola similar a la del tanto del empate, Nico Williams lo probó con un centro-chut que no encontró portería por muy poquito. Fue la última acción de peligro de un partido que terminó languideciendo. Y eso que en los compases finales la grada de San Mamés reclamó un penalti por una posible agresión de Dituro a Maroan mientras intentaba blocar el balón.
