El Zinemaldia de San Sebastián estrenará el próximo 23 de septiembre ‘Pedro Arrupe. Yo viví la bomba atómica’, un documental dirigido por la historiadora Maite Ibáñez que recupera una de las etapas menos conocidas de la vida del jesuita bilbaíno. La película, producida por New Servicing Media Euskadi, competirá en la sección Zinemira y optará también al Premio Lurra.
Maite Ibáñez ha visitado los estudios de Radio Nervión y ha explicado que cuando le propusieron el proyecto descubrió que Arrupe había pasado 27 años en Japón y que se encontraba allí el 6 de agosto de 1945, cuando Estados Unidos lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima. «Yo sabía que había sido general de la orden y también sabía que había tenido un papel muy importante en todo el tema de la justicia social, pero desconocía absolutamente que había estado en Japón», ha contado la historiadora.
Ibáñez ha señalado que conocer que Arrupe había vivido aquel momento histórico le hizo entender que esa parte de su trayectoria merecía ser contada.
Arrupe ante la destrucción de Hiroshima
El documental sigue los pasos de Arrupe en Japón y reconstruye lo ocurrido tras la explosión. El jesuita se encontraba en el noviciado de Nagatsuka, a unos seis kilómetros del hipocentro, junto a diez jóvenes bajo su tutela.
Según relata Maite Ibáñez, Arrupe y los novicios subieron a una zona elevada desde la que podían contemplar Hiroshima. Allí descubrieron la magnitud de la destrucción. La historiadora recuerda las palabras del propio jesuita en sus memorias: «Ya no estaba, Hiroshima ya no estaba, era como una Pompeya, antigua Pompeya, todo estaba ardiendo».
Poco después, Arrupe y sus compañeros bajaron hacia la ciudad para buscar a otros jesuitas y atender a los heridos. El documental reconstruye ese recorrido y pone el foco en el legado que dejó el bilbaíno entre las víctimas.
Ibáñez ha explicado que el equipo ha podido constatar que Arrupe salvó la vida de más de 150 personas. Además, durante la investigación consiguieron localizar a descendientes de algunas de esas víctimas y a personas que trabajaron con él.
Quince días de rodaje en Hiroshima
La producción llevó al equipo hasta diferentes escenarios relacionados con la vida de Arrupe. Rodaron en Tokio, Yamaguchi, Hiroshima y Nagasaki, además de Roma y Euskadi. Solo en Hiroshima permanecieron durante 15 días.
La directora destaca el trabajo conjunto entre los equipos de Bilbao y Japón para localizar testimonios y reconstruir la historia. «Hemos tenido grandes sorpresas, que no las desvelo, pero es decir, cosas que desde Bilbao no sabíamos que íbamos a encontrar», ha explicado.
El documental incorpora testimonios de supervivientes de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, familiares de víctimas y jesuitas que conocieron a Arrupe. También participan investigadores y especialistas, además de responsables actuales de la Compañía de Jesús.
El estreno llega al Zinemaldia
‘Pedro Arrupe. Yo viví la bomba atómica’ tendrá su premiere mundial el 23 de septiembre a las 22:00 horas en los Cines Príncipe 9. El Zinemaldia ofrecerá además otros dos pases: el 24 de septiembre en los Cines Antiguo Berri, a las 16:30 horas, y el 25 en los Cines Trueba, a las 16:00.
Después de su paso por Donostia, el documental llegará en noviembre a Bilbao, dentro de ZINEBI, y posteriormente se proyectará en Mungia. Su estreno comercial en salas está previsto para 2027.
Para Maite Ibáñez, el proyecto ha supuesto también reivindicar el trabajo de todo el equipo que lo ha hecho posible. «Es un premio para la gente que trabaja contigo», ha señalado al hablar de la ilusión generada alrededor de la obra.