Amancio Valiño y Patricio Valiño ponen punto final a 56 años dedicados a la hostelería. Los históricos hosteleros bilbaínos se preparan para dejar el Kate Zaharra, el restaurante que convirtieron en uno de los establecimientos de referencia de Bilbao por su gastronomía y sus espectaculares vistas sobre la ciudad.
El negocio cambia de manos, pero lo hace manteniendo su esencia. Los hermanos Valiño han cerrado el traspaso con Renasci, uno de los principales grupos de restauración de Bilbao, que explotará el establecimiento en régimen de alquiler. La nueva gestión mantendrá el nombre del Kate Zaharra, el modelo de negocio y subrogará a los 16 trabajadores que formaban parte de la plantilla.
Amancio ha reconocido en una entrevista en La mañana de Radio Nervión que todavía no ha terminado de asimilar este cambio. «Todavía no está asimilado», ha explicado al hablar de su último día al frente del restaurante.
Una vida entera entre barras y restaurantes
La historia de Amancio Valiño con la hostelería comenzó muy pronto. Empezó a trabajar con 16 años y dio sus primeros pasos en el Yoncola de Barakaldo, antes de pasar por Anaconda y Ugarte.
Poco después se incorporó su hermano Patricio y ambos comenzaron una trayectoria empresarial que les llevaría por algunos de los locales más conocidos de Bilbao y Barakaldo. En la localidad fabril pusieron en marcha el Cachivache, antes de dar el salto a la Gran Vía bilbaína con el Miguel Ángel.
Aquel local supuso uno de los grandes momentos de su trayectoria. «Miguel Ángel fue el que nos ha dado un nombre a base de muchas horas de trabajo», ha recordado Amancio. «Como decía: tú eres la cigarra que habla mucho, y tu hermano es la hormiga, que es la que funciona».
Para Valiño, detrás de aquel éxito hubo muchas horas de trabajo junto a su hermano. «Mi hermano y yo, siempre ahí, horas y horas y horas», ha explicado durante la entrevista.
El Kate Zaharra, su último gran proyecto
Después del Miguel Ángel llegó el Kate Zaharra. Patricio fue quien apostó por aquel emplazamiento en las faldas del monte, mientras Amancio reconoce que inicialmente no terminaba de verlo claro.
El tiempo acabó dando la razón a su hermano. El restaurante se convirtió en una especie de palco sobre Bilbao, con unas vistas privilegiadas de la ciudad, y en un punto de encuentro para clientes procedentes de diferentes ámbitos.
Por sus mesas han pasado deportistas, políticos y numerosas personalidades. El propio restaurante conserva recuerdos de muchos de ellos, especialmente en una habitación dedicada al mundo del deporte, llena de camisetas y objetos entregados por clientes y visitantes.
Etapa dura
Ahora llega el momento de cerrar esta etapa. Amancio ha reconocido que la hostelería ha sido un trabajo muy exigente y que, después de más de cinco décadas, tanto él como su hermano merecen disfrutar de una vida con otro ritmo. «Pues sí, un poquito, sí, porque ha sido dura la etapa», ha admitido.
El relevo se producirá durante los próximos meses. Amancio tiene previsto dejar definitivamente el negocio el 1 de octubre, mientras su hermano continuará durante un tiempo para facilitar la transición. Después, Renasci asumirá la gestión del Kate Zaharra sin cambiar su nombre y manteniendo a los trabajadores.