Las abejas mineras vuelven a aparecer en el parque de Doña Casilda de Bilbao. Los bomberos han acotado varias zonas del recinto después del aviso de Telebilbao, que grabó imágenes de numerosos ejemplares concentrados en diferentes puntos del parque.
Las imágenes muestran a las abejas entrando y saliendo de pequeños agujeros en el suelo. También permiten observar cómo trabajan sobre la tierra para excavar las galerías subterráneas donde construyen sus nidos. La presencia de estos insectos ya llamó la atención en Doña Casilda en octubre del año pasado, cuando las temperaturas anormalmente altas favorecieron su aparición. Este año, sin embargo, las abejas mineras han adelantado su llegada al parque.
¿POR QUÉ SE CONCENTRAN EN DOÑA CASILDA?
Las abejas mineras reciben este nombre precisamente por su forma de vida. En lugar de construir colmenas, las hembras excavan pequeños túneles en el suelo y crean allí sus nidos. Aunque cada abeja lleva una vida solitaria, muchas hembras pueden elegir una misma zona cuando encuentran unas condiciones adecuadas para excavar. Por eso, en algunos lugares aparecen decenas o incluso cientos de pequeños agujeros muy próximos entre sí.
Estas abejas buscan terrenos que permitan excavar con facilidad. Las zonas con tierra suelta, buena exposición al sol y unas condiciones adecuadas de humedad pueden favorecer la construcción de sus nidos. En Doña Casilda, las áreas de tierra próximas a las zonas ajardinadas ofrecen precisamente ese tipo de condiciones.
NO FORMAN UNA COLMENA
Que haya muchas abejas juntas no significa que exista una gran colmena bajo el suelo. Cada hembra construye su propio nido y se ocupa de sus crías. La concentración de ejemplares puede llamar mucho la atención porque cientos de abejas pueden desarrollar sus nidos en una superficie relativamente pequeña. Además, estas abejas cumplen una función importante en el ecosistema porque ayudan a polinizar flores y plantas.
¿LAS ABEJAS MINERAS PICAN?
Las abejas mineras no suelen mostrar un comportamiento agresivo hacia las personas. No buscan atacar a quienes pasean por el parque y, en condiciones normales, no tienen interés en acercarse a ellas. Sin embargo, pueden picar si se sienten amenazadas, especialmente si alguien pisa o manipula uno de sus nidos.
Por eso, la recomendación pasa por no acercarse a las zonas donde se concentran los agujeros, no intentar coger las abejas y evitar que los perros accedan a estos espacios. Los machos, además, no tienen aguijón. Las hembras sí pueden picar, aunque utilizan el aguijón principalmente como mecanismo de defensa.
EL CALOR, UN FACTOR CLAVE
Las temperaturas elevadas pueden favorecer la actividad de estas abejas y explicar su aparición en zonas donde no resultan habituales. Bilbao ya vivió un episodio similar el año pasado en el parque de Doña Casilda, también durante un periodo de temperaturas especialmente cálidas.
Ahora, su presencia vuelve a llamar la atención, aunque el fenómeno no implica necesariamente un problema permanente. La actividad de las abejas mineras suele concentrarse durante un periodo concreto y después disminuye.
LOS BOMBEROS ACOTAN LAS ZONAS
Ante la presencia de numerosos ejemplares, los bomberos han delimitado las áreas afectadas para impedir el paso de personas y animales. La medida permite mantener cierta distancia con los nidos y evitar que alguien pise accidentalmente las zonas de nidificación. No conviene intentar eliminar las abejas por cuenta propia. Al tratarse de insectos polinizadores y de una presencia que puede resultar temporal, la opción más prudente consiste en respetar las zonas acotadas y dejar que complete su ciclo natural.
Mientras tanto, quienes paseen por Doña Casilda pueden seguir utilizando el resto del parque con normalidad, respetando las zonas delimitadas. Las protagonistas de las imágenes de Telebilbao no están construyendo una colmena ni atacando el parque: están excavando sus pequeños refugios bajo tierra.