El próximo 11 de noviembre marcará un antes y un después para la AP-68. Ese día termina la histórica concesión de la autopista a AVASA y cada administración pasará a gestionar el tramo que le corresponde. El cambio traerá importantes rebajas para algunos conductores, pero también ha abierto un intenso debate en Bizkaia, donde muchos usuarios consideran que el descuento anunciado está muy lejos del que se aplicará en Álava.
¿Qué cambia exactamente el 11 de noviembre?
Hasta ahora, toda la AP-68 funcionaba bajo una única concesión estatal. Desde el 11 de noviembre la situación cambia por completo: La Rioja y Aragón eliminarán el peaje, Navarra aplicará su propio modelo y las diputaciones de Álava y Bizkaia gestionarán directamente sus respectivos tramos.
Eso significa que ya no habrá una única política tarifaria, sino condiciones diferentes según el territorio por el que se circule.
La gran diferencia entre Álava y Bizkaia
Es precisamente esa diferencia la que está generando más comentarios entre los conductores vizcaínos.
En Álava, la Diputación aplicará desde el primer día una rebaja del 70% para turismos y del 50% para vehículos pesados. El trayecto completo por el tramo alavés pasará de costar más de 11 euros a alrededor de 3,35 euros, una reducción histórica. Además, se han previsto bonificaciones para determinados usuarios habituales de Aiaraldea que utilizan la autopista para desplazarse hacia Bizkaia.
En cambio, en Bizkaia la reducción será, de media, del 20%. Para un turismo, el recorrido entre Bilbao y Altube pasará de 6,85 euros a 4,20 euros, una rebaja que muchos consideran insuficiente si se compara con la aplicada en el territorio vecino.
¿Por qué no se aplica la misma rebaja?
La explicación es sencilla: cada territorio tiene competencias para decidir cómo gestionar y financiar su tramo de la autopista una vez finalizada la concesión estatal.
La Diputación de Bizkaia defiende que mantendrá el peaje porque debe asumir los elevados costes de mantenimiento, conservación e inversiones de la infraestructura. Además, integrará la AP-68 dentro del sistema foral de autopistas y, desde enero de 2027, reducirá el límite máximo mensual del programa Bidesaria para los usuarios habituales.
Un debate que sigue abierto en Bizkaia
La decisión no ha estado exenta de polémica. En las últimas semanas se han sucedido las críticas y propuestas para eliminar completamente el peaje del tramo vizcaíno, aunque esa posibilidad fue rechazada en las Juntas Generales de Bizkaia.
Así, salvo cambios de última hora, el 11 de noviembre llegará con un escenario muy diferente según el territorio por el que se circule: mientras algunos conductores verán reducirse el coste de sus viajes de forma muy notable, los usuarios habituales de Bizkaia seguirán pagando peaje, aunque con una rebaja más moderada.