La moda de aprovechar, reparar y dar una segunda vida a la ropa tiene cada vez más protagonismo. También cuenta con el respaldo de iniciativas como el Bono Bizkaia Repara, una campaña de la Diputación Foral de Bizkaia que busca fomentar el consumo responsable y reducir la generación de residuos. Para comercios pequeños como Telas y Tijeras, el taller de las hermanas Itziar e Iratxe Goenaga, en Bilbao, esta iniciativa supone un importante impulso para su actividad.
Las dos hermanas han contado su experiencia en una entrevista en El Madrugador, de Radio Nervión. Llevan más de 20 años vinculadas al mundo de la moda y decidieron emprender por su cuenta en plena pandemia. Hoy defienden con orgullo aquella apuesta: «Somos ganadoras», aseguran, aunque reconocen: «Hay que luchar, esto no viene dado».
Una historia familiar entre telas y tijeras
Itziar estudió corte y confección y comenzó a trabajar con arreglos, un ámbito que acumulaba cada vez más encargos. Iratxe, abogada de profesión, se acercó al negocio para echar una mano a su hermana y terminó convirtiéndose en su compañera de aventura. La costura siempre ha formado parte de sus vidas. Su madre fue modista y trabajó en Matías y Simeón, mientras que su padre también desarrolló su trayectoria profesional en Simeón y posteriormente en Zara.
Las hermanas recuerdan aquella tradición familiar: «Hemos vivido el mundo de la ropa». Y la historia iba incluso más atrás: «Teníamos una bisabuela que debía ser un lince haciendo trajes». Así nació Telas y Tijeras, un negocio cuyo nombre y logotipo ideó su sobrino y del que están especialmente orgullosas. Después de años trabajando para tiendas, ahora gestionan su propio proyecto. Lo resumen con una sonrisa: «Antes nos mandaban las tiendas y ahora mandamos nosotras».
Del bajo del pantalón a los vestidos de novia
En su taller hacen prácticamente de todo. El arreglo estrella sigue siendo el bajo del pantalón, pero también reparan rotos, ajustan mangas, arreglan vestidos de fiesta y preparan prendas para ocasiones especiales. Incluso arreglan mochilas generalmente sus tiradores. También reciben ropa de cama, cortinas y encargos muy especiales, desde muñecos a los que sus propietarios tienen mucho cariño hasta una cuna.
Iratxe resume así su filosofía de trabajo: «¿Que quieres que cosa mono? Coso mono. Yo hago de todo». Ahora, con la Navidad a la vuelta de la esquina, esperan recibir vestidos de madres que quieren adaptar o transformar para que sus hijas puedan utilizarlos. Una manera de recuperar prendas, renovar su aspecto y evitar compras innecesarias. El boca a boca se ha convertido en su mejor publicidad. Las hermanas explican cómo llegan nuevos clientes: «Nos vienen no solo de Bilbao, sino de muchas partes de Bizkaia. Alguien le dice a alguien que ha venido aquí, que es barato y queda bien, y es una cadena».
«El bono es publicidad y genera clientela para el resto del año»
Las hermanas Goenaga se han adherido al Bono Bizkaia Repara y valoran especialmente su impacto en los pequeños establecimientos. La iniciativa ofrece descuentos de 10 euros en servicios de reparación y en la compra de determinados artículos de segunda mano, siempre que el importe alcance al menos los 20 euros.
Para Itziar e Iratxe, el beneficio va mucho más allá del descuento. Las modistas explican el movimiento que genera la campaña: «Lo de diez días de trabajo se junta en dos». Además, destacan que muchas personas terminan abonando la diferencia cuando el importe del arreglo supera el descuento. También señalan que la iniciativa llega en un momento especialmente oportuno: «Este mes suele ser flojito y hace que sea bueno».
Pero hay otro aspecto que consideran incluso más importante que el propio incentivo económico: la visibilidad. Las hermanas lo tienen claro: «Es publicidad. Más que el valor económico, es que se animan a hacer trabajos más gordos, a cosas que no pensaban, y genera clientela para el resto del año».
Hasta cinco bonos de 10 euros por persona
La campaña Bizkaia Repara, promovida por el Departamento de Medio Natural y Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia, pone en circulación 6.000 bonos gracias a una inversión de 60.000 euros. Cada persona mayor de 16 años puede utilizar hasta cinco bonos de 10 euros. Además, puede acumularlos en una única reparación o repartirlos entre distintos encargos y establecimientos adheridos.
Los bonos estarán disponibles desde el 5 de noviembre de 2026 hasta el 5 de febrero de 2027, o hasta agotar las existencias. La campaña también incorpora como novedad la posibilidad de adquirir determinados artículos de segunda mano en comercios físicos adheridos. Las personas interesadas pueden consultar los establecimientos participantes y comprobar la disponibilidad de bonos a través de la plataforma Bizkaia Repara.
La calidad necesita tiempo
En Telas y Tijeras suelen tardar alrededor de ocho días en entregar los arreglos, aunque la previsión de trabajo que acompaña a la campaña puede ampliar los plazos hasta los quince días. Las hermanas prefieren no correr cuando se trata de conseguir un buen resultado. Así lo explican: «Generalmente queremos que quede perfecto». Si alguien necesita un arreglo urgente, intentan hacerle un hueco, pero algunos encargos exigen especial cuidado, como los vestidos de novia: «Tienen que ir perfectos».
Ahora esperan la llegada de bolsas repletas de prendas y nuevos encargos. Más trabajo, más personas que descubren su taller y una oportunidad para seguir creciendo. Más de veinte años después de entrar en el mundo de la costura y tras arriesgarse a emprender en plena pandemia, Itziar e Iratxe tienen claro que apostar por su propio negocio mereció la pena. El Bono Bizkaia Repara les ofrece un nuevo empujón, pero también refuerza una idea que llevan años defendiendo desde su taller: antes de tirar una prenda, siempre merece la pena preguntarse si todavía puede tener una segunda vida.
