La Durangoko Azoka quiere acercar la cultura vasca a las aulas. Para ello, ha creado junto a Ikastolen Elkartea una unidad didáctica dirigida principalmente a estudiantes de entre 12 y 17 años, aunque algunas de sus actividades también pueden adaptarse a 5º y 6º de Primaria.
La propuesta utiliza la feria de Durango como punto de partida para que el alumnado conozca la producción cultural vasca, reflexione sobre su relación con el euskera y descubra el trabajo de artistas y agentes culturales. El objetivo es que los estudiantes no solo conozcan esa realidad, sino que también piensen cómo pueden contribuir a ella.
Diez actividades en tres fases
La unidad didáctica reúne diez actividades distribuidas en tres fases, aunque no es necesario completarlas todas. Cada centro educativo podrá adaptar el recorrido a sus necesidades, intereses y contexto.
La primera fase, Girotzen eta berotzen, se desarrolla antes de la feria. Incluye propuestas para conocer las aficiones culturales del alumnado, descubrir la Durangoko Azoka e investigar a artistas referentes de la cultura vasca.
La segunda etapa, Plazara!, invita a pasar a la acción. El alumnado puede visitar la feria o recrear su ambiente en el aula mediante actividades como el alfabeto cultural de Durangoko Azoka (DAKA), juegos literarios y ejercicios para descubrir conexiones entre distintas producciones culturales.
Entre los retos creativos figuran componer fotografías a partir de portadas de libros y discos y escribir microrrelatos.
El alumnado también puede crear cultura
La tercera fase, Mamiari tiraka, da continuidad al aprendizaje después de la feria. En ella, se anima a los estudiantes a convertirse en participantes activos de la cultura vasca dentro de sus centros educativos y a fomentar la reflexión crítica entre alumnado y profesorado.
La iniciativa plantea un enfoque transversal que va más allá de la asignatura de Euskera y Literatura y permite trabajar la cultura desde diferentes áreas del currículo. A través de juegos, trabajos en equipo y espacios de reflexión, busca que los jóvenes reconozcan los vínculos entre lengua y cultura.
La unidad ya está a disposición de la comunidad educativa, de manera que el profesorado podrá seleccionar y adaptar las actividades según las características de cada grupo.