El Ayuntamiento de Durango ha comenzado a derribar el antiguo edificio de Correos, situado en pleno Casco Viejo, con el objetivo de ampliar la plaza y mejorar la integración urbanística de este espacio. Los trabajos han comenzado después de las fiestas de San Fausto y de las catas previas realizadas la semana pasada.
La intervención arranca con el vaciado del inmueble, construido en 1970, y continuará con el desmontaje de la cubierta, una de las fases de mayor complejidad técnica. Posteriormente, se procederá a retirar el resto de la estructura. Una vez finalizada la demolición, el espacio se transformará mediante un proyecto de reurbanización que permitirá crear una zona peatonal más amplia y accesible.
La actuación cuenta con un presupuesto de adjudicación de 428.817 euros, sin IVA, y un plazo de ejecución de cinco meses. Además, el proyecto dispone de una financiación complementaria de 224.382 euros del Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco.