Las familias del colegio público Gabriel Aresti, en el barrio bilbaíno de Rekalde, se han concentrado este lunes a las 8:45 horas para denunciar las consecuencias que está teniendo el conflicto de la limpieza en el día a día del centro escolar.
Padres y madres aseguran que los menores están asistiendo a clase en unas condiciones de higiene que consideran inaceptables y lamentan que la situación se prolongue sin una solución. Durante la concentración han querido visibilizar su preocupación por el estado de las instalaciones y reclamar que se garantice un entorno limpio y seguro para el alumnado.
Apoyo a las trabajadoras de la limpieza
Las familias han querido dejar claro que su protesta también respalda las reivindicaciones de las trabajadoras de la limpieza, que reclaman mejoras en sus condiciones laborales y la equiparación salarial.
Según explican, detrás del conflicto existe una situación de desigualdad que afecta a un sector mayoritariamente femenino y consideran que sus demandas deben ser escuchadas y resueltas cuanto antes.
Piden al Ayuntamiento que actúe
Los concentrados reclaman una mayor implicación del Ayuntamiento de Bilbao, al considerar que, como responsable de la contratación del servicio, debe garantizar que los centros educativos mantengan unas condiciones adecuadas de limpieza.
Las familias sostienen que no basta con defender la igualdad de forma pública, sino que es necesario actuar para resolver un conflicto que afecta directamente a la comunidad educativa.
«Los niños no pueden seguir pagando las consecuencias»
Durante la movilización, los padres y madres insistieron en que los principales perjudicados son los escolares, que cada día acuden al colegio mientras continúa el conflicto.
Por ello, reclaman una solución urgente que permita recuperar la normalidad en los centros educativos, atender las demandas de las trabajadoras y garantizar que los menores puedan desarrollar su actividad escolar en unas condiciones dignas y seguras.