A este Athletic Club se le empiezan a agotar las excusas. Sin poner en duda el trabajo que Edin Terzic y su nutrido cuerpo técnico vienen realizando, tanto de análisis de los rivales, como de trabajo y entrenamiento en Lezama… Pero da la sensación de que no estamos viendo una evolución en el equipo gris y apático que tanto nos decepcionó la pasada campaña. Y es que el de este miércoles ante el Levante UD fue uno de esos nefastos partidos que nos acostumbraron a hacer la pasada campaña. Una derrota por 3-1 frente a un rival que solo había ganado un partido esta temporada y que pareció tener muy claro el plan que debía ejecutar. Álex Berenguer, de penalti, neutralizó los dos tantos de Brugué en menos de un minuto, y Etta Eyong puso el broche en el tiempo añadido.
Eso sí, no puede decirse que el técnico alemán no agite el avispero para buscar alguna solución. Con Maroan Sannadi actuando como nueve en lugar de Iñaki Williams y Johaneko atacando por la banda izquierda, el apostó nuevamente por Hugo Rincón como lateral derecho. El navarro tuvo en sus botas la primera ocasión rojiblanca, con un disparo en el segundo palo que la zaga levantinista mandó a córner. Mucho más claro fue un disparo lejanísimo de Álex Berenguer que Ryan tuvo que despejar a córner con una gran estirada. Éste actuó como teórico mediapunta, alternándose con Robert Navarro para darle quizás más verticalidad al equipo.
Tras un arranque positivo, el cuadro rojiblanco optó por amasar el esférico y las ocasiones fueron decreciendo con el paso de los minutos. De hecho, el Levante parecía mostrarse cada vez más protagonista y Brugué terminó abriendo la lata con un disparo cruzado tras una mala acción defensiva en la que la zaga no despejó el balón después de una gran acción defensiva de Yeray, que evitó el remate a bocajarro de Requena. En la acción posterior, Brugué volvió a aprovechar un error de Unai Simón para colocar el 2-0.
Este minuto de furia del conjunto levantinista no pareció espabilar a un Athletic que apenas se prodigó por el área de Matthew Ryan. De hecho, Toljan estuvo a punto de marcar el 3-0 con una volea desde fuera del área. En los compases finales de la primera mitad Ruiz de Galarreta lo probó con un tímido disparo desde fuera del área.

Insuficiente reacción del Athletic en la segunda mitad
La solución que planteó Terzic en el descanso fue un cambio de sistema a un 4-4-2 con Iñaki Williams acompañando a Maroan Sannadi en punta de ataque y con Peio Canales intentando dar algo más de dinamismo al centro del campo en lugar de un Jauregizar que pasó desapercibido. El capitán rojiblanco presionó a Ryan y casi consigue rascar algo positivo, igual que un centro de Hugo Rincón que remató Maroan Sannadi previamente.
Con el paso de los minutos el Athletic parecía diluirse, hasta que en una acción dentro del área Olasagasti golpeó en el tobillo a Maroan Sannadi cuando este se disponía a rematar. Una acción que precisó de la revisión del VAR para terminar señalando una pena máxima que ejecutó a la perfección Álex Berenguer.
Y cuando parecía que había un conato de reacción en busca del empate, Aymeric Laporte terminó expulsado por derribar a Requena cuando se disponía a encarar solo a Unai Simón. Una roja que parecía clarísima porque era último hombre, aunque en alguna repetición no se apreciaba un excesivo contacto.
🟥 La expulsión de Aymeric Laporte en el Levante UD-Athletic Club.
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— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) October 21, 2026
Así que, como era de esperar, los últimos minutos el Levante intentó contemporizar para no dejar escapar los tres puntos. Y eso que hubo alguna que otra acción que salió adelante por más corazón que otra cosa, como una internada de Yeray en la que centró al área y Nico Williams se sacó un remate mordidísimo que no encontró portería. Muchísimo más clara fue una llegada de Yuri desde atrás para rematar un centro de Iñaki Williams en el segundo palo.
En el tiempo añadido, y tras varios minutos de cierto dominio local aprovechando la superioridad numérica, Etta Eyong marcó el definitivo 3-1.
